viernes, 26 de julio de 2013

Flipi el caballo e Historia de un buque

Aprovecho la entrada para lanzar un mensaje de recuerdo sobre el accidente de tren, ocurrido esta semana cerca de Santiago de Compostela, en el que han fallecido unas 80 personas. Da la casualidad que ya tenía el billete para un viaje lleno de ilusión, será dentro de un par de semanas, se trata del mismo trayecto y pasaré a la misma hora por el mismo lugar con un tren idéntico. Hay cosas sobre las que cuesta escribir, y este comentario no tiene más objetivo que el de transmitir el recuerdo y mi más sincero pésame a familiares y allegados.




- Flipi el caballo 1986-

Flipi nació en una cuadra, tenía las patas blancas y el cuerpo negro. Casi todos los días lo soltaban en el monte cercado.

Cuando se hizo mayor lo entrenaron y tenía un amo muy bueno, y un chiquillo que le cambiaba la paja y lo lavaba. El caballo se sentía a gusto allí.

Pero un día por descuido, el chiquillo se dejó una botella y al darle el sol se prendió fuego la paja. El amo tuvo que abrir la puerta de la cuadra para que los caballos no muriesen. Los animales escaparon, el amo le dio una paliza al chiquillo y además lo despidió.

Flipi se escapó, se fue hacia la ciudad donde lo encontró un doctor. Flipi le resultó muy útil ya que lo transportaba rápidamente a las casas de los enfermos, gracias a él fueron salvadas muchas vidas. El pobre médico se portaba bien con el caballo. Fueron pasando los meses, los años y el médico a causa de la pobreza tuvo que vender el caballo a unos ricos para un carruaje.

Estos ricos eran muy avaros y lo trataban muy mal, lo pusieron junto a otro caballo más viejo que él. A Flipi le llamaban cabeza loca. Le obligaron a hacer cosas casi imposibles, no les dejaban descansar casi nunca. Pasaron los años y Flipi se fue haciendo viejo.

Todo siguió igual hasta que un día el carruaje se rompió y los caballos sufrieron una aparatosa caída. Su compañero murió por le heridas y Flipi se rompió una pata.

Un veterinario lo curó, pero lo llevaron al mercado para venderlo. Como era viejo nadie lo quería comprar. Sorprendentemente, Flipi vio al chiquillo que lo cuidó cuando era pequeño, pero ahora ya tenía cuarenta años y tenía hijos. Flipi se puso a relinchar y él lo reconoció por sus patas blancas. Sin pensárselo más, lo compró.

Flipi se sorprendió al ver que ahora “el chiquillo” era el propietario de la cuadra de la que lo despidieron. Flipi se quedó en “su casa”, hasta el resto de sus días.




- Historia de un buque 1986-

Muchas personas: carpinteros, cristaleros etc. Se ponen de acuerdo para construir un buque trasatlántico, pero hubiera podido ser un acorazado, lancha torpedera, crucero, portaaviones y muchos otros tipos.

Y vosotros os preguntaréis para que se necesitan tantos hombres, pues la respuesta es para construir: un pabellón nacional, cubierta, escotilla, chimenea, puente, torre de vigía, proa, popa, hélice, etc Pero esto es en los buques modernos.

Este trasatlántico tardó trece meses en ser construido, tenía una gran capacidad de personas e hizo viajes muy largos y con todo tipo de personas, una vez se le destinó a un nuevo trayecto y con personas muy ricas.

Pero por el trayecto, unas rocas sumergidas que no vió el capitán del barco chocaron contra el casco del mismo, y siendo tal el agujero que produjo, que se hundió rápidamente sin que nadie pudiera escapar, y se hundió sin dejar rastro.

Pero no termina aquí la historia, porque diez años después, unos submarinistas lo vieron, y un mes más tarde lo sacaron y el buque por fin pudo descansar ¡En tierra firme!

4 comentarios:

  1. Holaa ^_^

    Son dos estupendas historias, las que nos traes hoy. Me quedo con la historia de Flipi, que me encantan los caballos. Me parece muy imaginativa, y llena de candor. Además, tiene un buen final feliz, a pesar de todo lo que le pasa al caballo :)

    La historia del barco está bien también, pero el que se hunda así, dramático.. pobres de los que iban dentro :S pero la historia es así, ¡y cuántos barcos hundidos nos dio por desgracia la historia! Al menos éste, como barco, acabó en tierra firme.. Y yo no dejo de imaginarme el barco de Chanquete, al pensar esto ^_^

    Me gustaron ambas historias :)

    Lo del accidente de tren, tremendo. Hay tantas cosas que ojalá no hubiesen ocurrido, o pudiésemos evitar.. Mi ánimo y mi recuerdo también para fallecidos, familiares y allegados, aunque las palabras en estas circunstancias parece que pesan, creo que también confortan.

    Tu viaje lleno de ilusión te hará viajar por vías seguras, estoy convencida de ello ^_^

    Un beset y un abrazo :*

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    1. Hola Poe :)

      Sip, la de flipi es una de mis historias favoritas de la libreta. Recordé que así era cuando la pasaba a limpio.

      El buque es una mezcla de trabajo de investigación con un toque personal. Me alegro de que te gusten ambas.

      Ya hemos hablado del tema del accidente y espero que así sea el viaje. Beset y abraç.

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  2. Hola Roland, envío también mis sinceras condolencias por el terrible accidente en Santiago de Compostela. También te deseo buen viaje y que vayas y regreses con felicidad.

    Con FLipi casi me haces llorar, pero como siempre, enderezas muy bien tus entuertos. Este en particular mejor de lo que me esperaba y eso es magnifico, pues la resolución lo conforta a uno después de tantas penas del caballito.

    El del buque tiene un contenido muy simbólico, esfuerzo, viaje, hundimiento, rescate y paz. Me parece que va mucho mas allá de la historia de un barco y además con un final muy de una gran finura, por la paradoja que representa. Eso de que un barco alcance su descanso en tierra firme. Bueno, esta como para que lo interprete un psicólogo jaja. Excelente.

    Pues me gustaron los dos. Todavía a veces pienso en el pájaro que volaba hasta cansarse para encontrar un lugar de paz... y el planeta gemelo. Quiere decir que tus historias son sencillas, pero que llegan.

    Un abrazo y feliz fin de semana.

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    1. Hola Natalia, primero gracias por tus buenos deseos :)

      ¿Sabes? Me da cosa, pero yo también me emocioné un poco al pasarla a limpio, me pilló en un momento tonto supongo jaja

      Wow… Me hacer pensar mucho en mis escritos, eso me gusta y no se lo que diría un psicólogo pero me alegro de que te gusten las dos historias. Así como que alguna te llegue, en aquella época no era más que un chaval con muchas incertidumbres, al final de su niñez, supongo que deseando que las cosas saliesen bien y cargado de buenos deseos.

      Otro abrazo e igualmente buen fin de semana.

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