sábado, 17 de diciembre de 2011

Amor

El Amor, con la A en mayúscula, no es casualidad.

¿Qué somos? Cada uno de nosotros, el individuo encerrado en si mismo, me gusta pensar que somos polvo de estrellas, como dijo aquel inquieto hombre, realmente si lo somos, somos parte de un todo o así me gusta pensarlo.

Estamos en un mismo barco que va a la deriva, somos unas historias cortas que pasan de persona en persona, de padres a hijos, entre amantes, entre amigos…

Y siempre a vueltas con el Amor, con mayúscula, con la maravillosa sensación de tener a alguien pendiente de ti, con la sensación de compartir lo máximo, el tiempo, la vida…

El Amor, tanto se ha escrito sobre él, algunos en su provecho, otros marcados o ahogados por él.

El Amor, de una forma u otra, sin él para mi no tiene sentido la vida, pero ¿Y de las formas de Amar? A la pareja, a la familia, al amigo… del amor secreto, del amor prohibido, del amor eterno y del amor reconocido, del amor fraterno y del amor perdido…

Amor…

domingo, 11 de diciembre de 2011

Descenso a los infiernos (IX)

El pequeño incidente quedó olvidado, nada volvió a perturbar la paz de la pareja que pasaron la noche amándose en los aposentos del conde.

Al día siguiente por la tarde decidieron dar un nuevo paseo a caballo, la muchacha tenía necesitad de saber más y más de las posesiones de su anfitrión, todo iba con normalidad hasta que…

Iban al trote, despacio, Nicolae primero y la dama lo seguí de cerca, algo impreciso, una sombra apareció de repente y derribo al caballero.

- ¡Nicolae! – Karina bajó alterada y veloz del caballo para preocuparse por el estado de su amante, desgraciadamente este se había golpeado con una piedra y sangraba por la sien - ¡Nicolae responde! ¡Por favor! - Sus ojos ya se inundaban de lágrimas cuando la misma cosa la golpeó a ella, perdió el conocimiento.

Cuando recuperó la conciencia se dio cuenta que estaba de pié contra el tronco de un árbol, pero no se podía mover, le dolía la espalda, y la cadera, no habían cuerdas, pero si cuerpo no le respondía, algo la retenía así. La invadió una sensación de pánico, en su campo de visión apareció una persona, era Marcus… ¿Quién sino? Lucía una sonrisa macabra y se acercó a ella.

- Hola de nuevo… no te tomes esto como algo personal, al menos no contra ti… pero creo que Nicolae ha perdido un poco el norte y es mi forma de que vuelva al sendero que le corresponde – Soltó una risotada que helaba la sangre

Relájate y disfruta, esto va a ser divertido, sonrió y le vio unos colmillos exageradamente largos, la mano del hombre bajó y pellizcó los pezones de la muchacha.

- ¡No! ¡Detente! ¡Bastardo! ¿Dónde está? ¿Qué has hecho con él? – de nuevo los ojos de la muchacha se llenaron de lágrimas y grito cuando aquel ser desgarró la parte superior de su vestido - ¡Noooooooooo! – Iba a ser violada por un desconocido, comenzó a sollozar sin poder hacer nada.

La muchacha que solo podía mover la cabeza se giró a un lado para no mirarlo de y pronto… Se escuchó otro golpe, el hombre que iba a poseerla desapareció de su vista, fue lanzado lejos debido a que alguien le había hecho frente, fue algo muy rápido no lo suficiente como para que no pudiese percibir que se trataba de Nicolae, su conde.
 
En ese momento recuperó la movilidad, pero estaba demasiado débil, su cuerpo se deslizó hacia abajo apoyada contra el tronco, respirando con dificultad – Nicolae… - Alcanzó a decir y se desvaneció