jueves, 8 de marzo de 2012

Sueños

Entonces la vi, me mordí el labio nervioso, ella se echó a reír y a mi se me subieron los colores, antes incluso de que dijera aquello de la camiseta que llevaba, por suerte mi tono de piel no deja verse mucho cuando me pasa eso, pero noto la sangre en mis mejillas.

Sonrío, cuando estoy nervioso sonrío fatal, me siento con la cara acartonada, me acerco y le doy un par de besos, con la mano izquierda ya que en la derecha aun tengo sujeta la maleta, la poso levemente en su espalda, llevo meses queriendo abrazarla y me sale esta mariconada de saludo, suspiro y me aparto un poco.

Me encanta el gesto de su mano al darme los besos, muy similar al que yo hice, seguramente que está como yo de nerviosa. Sonrío de nuevo cuando me llama por aquel nombre, que no era mi nombre verdadero, si no más bien una coña entre los dos,  me sale una risa nerviosa, pero risa al fin y al cabo – bien, voy mejorando – pienso – relájate, no seas tonto

domingo, 19 de febrero de 2012

Yo maldigo

Maldigo lo que me vengo abajo,
Al pozo, a perder la cabeza,
Es un tormento que me amarga la existencia,
Que no me deja ser feliz.

Con lo fácil que es cuando estoy bien,
Avanzo y arrastro con mi felicidad,
Pero me cuesta cuando no,
Tengo que atar mi lengua a un poste y mi mente al olvido.

Malditos sentimientos,
Se que me dan mucho, pero también me quitan,
A veces me siento podrido…
Y a veces tan bien…

Tengo miedo de mi mismo,
Por que a veces destruyo, lo que más quiero, lo que más amo,
Simplemente con dudas, con temores,
Reproches que jamás debiera decir…

Pero sigo con mis intentos que dan pocos frutos,
Muchos años que algo hacen, pero insuficiente, avanzo lento,
Ahora hay un ángel que me calma,
Que tiene para mí una voz de aliento…Y espero que no se canse.

miércoles, 18 de enero de 2012

¿Y si...?

Si pudiera decirte lo que pienso,
si me atreviera a hacer lo que sueño,
si uno realmente pudiera dejarse llevar y volar…

Si supiese que no iba a dañar,
si junto a ti fuese la mitad de lo feliz que sueño,
y de no ser tan cobarde…

Porque a veces los sueños no cumplen las expectativas
y dejan de ser maravillosos
cuando dejan de ser sueños
o simplemente es esta mi excusa…

Pero te tengo y es lo que importa,
de una forma u otra esa es mi fortuna,
que me alumbras en el día a día,
y que tu cariño me acuna.

miércoles, 4 de enero de 2012

Descenso a los infiernos (y X)

Abrió los ojos lentamente, lo primero fue sentir el vago dolor en la cabeza por el golpe que había recibido, tanto el mullido lecho como el ver ese techo ricamente adornado supo que se encontraba en los aposentos del conde, se incorporó un poco y entonces se dio cuenta de una presencia.

- No os levantéis tan rápido, el golpe aún es reciente… - Sentado en una silla, al lado de la cama como buen acompañante, Nicolae le dedicó una tímida sonrisa.

- ¿Qué ocurrió? Mis recuerdos son confusos… - Le preguntó la joven y abrió los ojos al recordar algunos detalles – Y vos… vuestros dientes…

El conde suspiró – Si… soy un inmortal, lo que se conoce como un vampiro, pero no temáis, no os haré daño, no pude hacéroslo la primera noche que os encontré, en la ventana de la casa de vuestro tío ¿recordáis?

Karina asintió, como lo hacen los niños.

Suspiró de nuevo y comenzó a balbucear – Tan sólo espero que… os rugo que… me perdonéis, por no haberos sido sincero con esto

- Seguid ¿Qué paso con aquel hombre…? – El rostro de la chica permanecía

Prosiguió con su historia - Nos atacó Marcus, es algo así como… mi señor, bueno, o eso cree él, que tiene derechos sobre mi… pero no os preocupéis, no nos molestará más, ahora estáis a salvo…

Suspiró de nuevo y comenzó a balbucear – Tan sólo espero que… os rugo que… me perdonéis, por no haberos sido sincero con esto, yo… - le costaba decirlo, pero era la única forma – Os amo, Karina, soy un hombre que se siente tremendamente solo – Ahora se mostraba temeroso, por primera vez con ella.

Karina trataba de hacerse la dura - Bueno, no es que dude de vuestros sentimientos, quizás si demostráis comportaros como una persona…

Pero unos labios la silenciaron, el conde se había precipitado sobre ella y a besaba con toda su pasión, fue su forma de tratar de convencerla y vaya si lo hizo, la chica lo apartó suavemente rompiendo a reír – Señor conde, sois muy impetuoso - pero sus gestos hablaban por si solos, con un dedo rozaba aquel varonil pecho y acabó mordiéndole el labio de forma traviesa.

-Fin-

Bueno por fin pude terminar la historia, me gustan los finales a medio atar, y este me encanta, supongo que un día, cogeré esta historia, la pondré de seguido y la arreglaré un poco más, pero dentro de un tiempo, quiero dejarla reposar. Disculpas por la tardanza y gracias por seguirme. A todo esto, feliz año nuevo.