sábado, 29 de junio de 2013

Dos niños en apuros

Este es siguiente de los relatos de aquel verano. Con doce años mi imaginación no es que fuese la más fructífera del mundo, para mis historias tomaba cosas de aquí y de allá. Vaya, como hacen los mayores, pero sin disimular tanto jajaja

Bueno, el presente relato tiene claras influencias de los libros de “Los Cinco”. Una narración muy simple, de aventurilla, un poco infantil, pero bueno, era la edad.


- Dos niños en apuros 1986-

Juan y Pedro eran dos amigos que vivían en un pueblo a orillas del mar. Luki era el perro fiel de Juan, compañero de diversiones y juegos.

Al comenzar las vacaciones, los niños decidieron hacer una excursión. Sus padres estuvieron de acuerdo pero con la condición de que no se fueran lejos.

Primero pensaron en ir varios días a una cueva en un acantilado, pero lo pensaron mejor ya que era peligroso y decidieron ir a una pequeña montaña que había cerca del mismo lugar. Reunieron todo lo necesario: ropas, víveres, etc. A la mañana siguiente saldrían rumbo a la montaña.

Durante toda la noche no pegaron ojo, estaban esperando a que amaneciera, al final si que se durmieron.

Por la mañana los dos amigos hicieron sus últimos retoques en la mochila, y por supuesto no se olvidaron de llevarse a Luki. Haría mucho calor por lo que decidieron salir temprano. El perro de Juan corría y husmeaba por todas partes. Pedro fue el primero en ver la montaña y buscaron el sitio apropiado para pasar varios días. Se pusieron justo al pié de la montaña, cerca había un arroyo y grandes árboles que les darían sombra.

Lo primero que hicieron fue montar la tienda de campaña y dejarlo todo arreglado; lo segundo fue explorar el terreno. En la montaña descubrieron una cueva, pero volvieron para desayunar. Más tarde regresaron para explorarla , era corta, sólo tenía unos cinco metros de profundidad. Luego exploraron la montaña que terminaba bruscamente en el acantilado y debajo del acantilado la cueva que descartaron ir el primer día por ser demasiado peligroso.

Volvieron a la tienda de campaña para comer, más tarde nadaron en el agua fría del arroyo y se divirtieron mucho, tanto que se les hizo tarde y se tuvieron que hacer la cena. Se acostaron en sacos de dormir fuera de la tienda para poder ver así las estrellas. Al poco tiempo se durmieron.

De repente Luki comenzó a ladrar, los dos niños se despertaron en el acto y de inmediato vieron un foco de luz al otro lado de la montaña, que se apagó y volvió a encender de forma intermitente. Fueron corriendo hacia allí pero la luz ya se había apagado, así que decidieron volver para meterse de nuevo en los sacos.

A la mañana siguiente lo recordaron casi como un sueño. Se fueron a juguetear con el perro a la pequeña cueva. El perro se metió por lo que parecía el agujero de una madriguera, pero cuando se pudo a ladrar se dieron cuenta que al otro lado había eco. Quitaron una piedra grande y se asombraron al ver que la cueva proseguía.

Se adentraron por el agujero. El perro había desaparecido por lo que Juan se asustó y comenzaron a gritar el nombre del perro. Oyeron unos pasos e intentaron esconderse, pero ya era tarde, dos hombres con mala pinta los cogieron y los ataron a una roca.

Más tarde cuando los hombres dormían intentaron quitarse las cuerdas, pero no pudieron. Oyeron unos pequeños pasos y vieron que era Luki que había vuelto. Juan pudo convencer al perro para que mordiera la cuerda ya que le adiestró para que fuese un perro policía. Rompió la cuerda de las manos y Juan se desató del todo y luego desató a Pedro.

Luki no pudo evitar ladrar a los hombres, lo que hizo que se despertasen. Los niños y el perro salieron corriendo, pero no en la dirección en que habían entrado sino en dirección contraria. Vieron cajas con joyas y otros artículos de valor. Los dos hombres no se quedaron quietos y uno de ellos sacó una pistola y disparó al techo, este de derrumbó dejando a los hombres encerrados.

Los niños y el perro siguieron corriendo sin parar y llegaron a los focos y al final de la cueva que terminaba en el acantilado.

Escaparon y se lo contaron todo a la policía que fueron a ver el lugar. Tuvieron que excavar por la parte de la cueva pequeña ya que los hombres no cabían por donde habían pasado los niños.

Horas después los hombres fueron capturados y las joyas devueltas. A los niños les dieron una recompensa y al perro un hermoso hueso.

Y esta es la aventura de dos niños y un perro: Juan, Pedro y Luki.

martes, 25 de junio de 2013

Depresión IV

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Depresión IV (16-03-1993)

Ahora si que estoy solo,
en el fondo no es tan malo,
lo peor son los recuerdos,
pero eso ya pasó.

Es una tranquilidad profunda lo que siento,
después del huracán vino la calma.
Pero, ¿Quién me asegura que no volver?
creo que volverá, lo presiento.

Volverá, como vuelve a salir el sol un día tras otro
o como los pájaros vuelven cada primavera.
¿Que por qué creo que volverá?
porque creo que es mi destino.

Mas, ahora ya no me preocupan esas cosas,
ya no estoy tan sediento como lo estaba antes
ni los recuerdos me hacen tanto daño,
aunque en verdad lo siguen haciendo.

Ese dolor que siento no podrá ser apagado,
ese dolor que aparece lejos, palpitante,
no me lo voy a sacar de la mente
hasta que me vuelva a sentir amado.

La tranquilidad ha vuelto a mi mente,
descansado siento mi corazón,
pues lo peor era esa batalla que
noche y día libraba mi razón.

Ahora solo me resta encontrar a alguien limpio de corazón,
alguien que sepa buscar en mi interior;
alguien que me sepa perdonar,
que crea que lo más importante es el amor.

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Yo llamaría ahora a este poema “tocando fondo”. Si bien es cierto que los últimos cuatro poemas son casi monotemáticos (y queda aún el último), no lo es, que desde Depresión I, ocho meses antes, estuviera sumido en un continua depresión. En realidad habían altibajos y el escribir poemas, como ya dije anteriormente, me servía de válvula de escape. Pero algo había ahí que dolía y que me costó sacar.

Sinceramente me cuesta recordar los detalles. La perspectiva del tiempo me hace ver que aquello no era para tanto, pero claro, era joven, con incertidumbres, y aún sin cayos en el corazón.

Para amenizar un poco incluyo uno de mis dibujos. Basado en los dibujos de un libro-juego, aquellos del tipo “elige tu propia aventura” “lobo solitario” y demás, por aquella época me puse a dibujar armas medievales, allá arriba está el resultado.

viernes, 21 de junio de 2013

Heros

Pese a ser un pedazo de pan, en EGB no era un buen estudiante. No sé si en parte por la fiebre reumática que tuve en una época o simplemente por falta de motivación. El caso es que en sexto de EGB rocé la hecatombe. Tenía siete suspensos en las evaluaciones y ante mi se abrió el abismo de que parecía que iba a repetir curso.

Me puse las pilas y mis padres me las pusieron también. En Junio aprobé 3 y me quedaron 4 para septiembre, recuperé parte del terreno perdido pero no parecía suficiente. Me quedé sin vacaciones de verano y mis padres haciendo un gran esfuerzo me apuntaron a clases particulares. 

¿Por qué os cuento todo esto? Una de las asignaturas que me quedó para septiembre era “lenguaje”. A parte de los exámenes me mandaron un montón de trabajo que hacer. Unas de esas cosas era hacer veinte redacciones. En clases particulares me pautaron el ritmo, para que no me quedase todo al final y me corrigieron las faltas de ortografía más gordas. La temática era completamente libre.

Esta es la primera de aquellas redacciones. No pude evitar darle una pequeña corrección pero tratando de modificar lo mínimo posible. Tenía doce años cuando lo escribí. En lo amarillento del papel de los dibujos, se puede apreciar el paso de los años.

P.D: Aprobé las cuatro asignaturas que me quedaron para septiembre y pasé de curso. Por los pelos.

- Heros 1986-

Heros, primer hijo varón de Adriano y Deris y hermano de Cayo.

Su padre quiso que Heros fuese un noble gladiador, al principio no estaba de acuerdo, pero su padre lo convenció. En la escuela de gladiadores habían muchos muchachos que querían ser gladiadores, pero pocos lo conseguirían: algunos se retirarían y otros morirían, sólo los más fuertes y valientes lograrían su objetivo.

No les daban mucho de comer, pero al menos si lo suficiente como para fortalecer sus músculos poco a poco. Muchos se retiraron o cayeron enfermos, pero Heros seguía en la lucha. Hacían ejercicios cada vez más difíciles, mortales incluso, que en vez de heridos dejaban muertos.

Heros lo hizo por su padre y por él, ya que al final le acabó gustando. De los “casi-gladiadores” Heros era el mejor. Pasaron los meses y de los veintitrés muchachos sólo quedaban cinco hombres.

Heros llegó a ser el mejor gladiador de toda Roma, llamó tanto la atención que despertó la envidia del emperador de Roma, que mandó que lo prendiesen y lo llevaran al circo para que luchase contra las fieras. Pero él no se dejó y mató a todo aquél que intentó capturarlo, el emperador mandó a su hermano para que lo capturase y también lo mató. Sólo se entregó finalmente cuando amenazaron con matar a su padre, a quien se entregó. Lo llevaron al circo, al día siguiente lucharía contra las fieras.

Cuando amaneció dos romanos le pusieron cadenas e intentaron llevarlo a la arena, pero con su fuerza rompió las cadenas. Los romanos lo amenazaron con lanzas y entonces no tuvo más remedio que salir. 

Estando aún desprevenido un león lo atacó y le hizo profundas heridas en el brazo. Era tal la furia que dominó a Heros, que de una patada en la cabeza mató al león. Eso hizo que las demás fieras en vez de atacar a Heros comenzaran a devorar la fiera que estaba moribunda. Aprovechó este momento para agarrar los barrotes de la puerta y separándolos consiguió escapar.

Algunos dicen que murió de aquellas heridas del león, pero lo que ocurrió realmente fue que se marchó de Roma para nunca más volver y tener una vida humilde y tranquila.


martes, 18 de junio de 2013

Depresión III

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Depresión III  (22-01-1993)

Maldición, maldita maldición,
así es como me siento,
es algo que llevo dentro;
como el murmullo de una canción,
como un lejano tambor
que suena en mis adentros.

Maldición, esa palabra que suena en mi mente,
ecos que me ahogan,
ecos que desgarran,
me destrozan constantemente.

Maldición, otra vez esa palabra a mis pensamientos,
creo que necesito explotar,
así podré respirar
y desahogar mis sentimientos.

Maldición, con ella no puedo vivir,
no lo podría soportar;
mas, lo tengo que aguantar
si de pena no quiero morir.

Maldición, tremendo peso que soporta mi mente,
del que pronto me tendré que liberar
si no quiero acabar demente.

Maldición.

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Bueno… seguimos para bingo con el mismo tema y aún queda, lamento que en aquella época fuesen todas de la misma temática… Espero no cansar a mis pocos pero apreciados lectores.

Un par de semanas después parece que seguía igual, diría que peor aún. Poema recurrente, visceral. Parece confirmarlo el final, no hay esperanza, hay necesidad. Supongo que hartazgo de no poder “cambiar el chip”

Quintetos, cuartetos, y al final un terceto. Tratando de mantener la rima parece que tienda a acelerarse, pero no se, juzguen ustedes.

Al inicio os dejé un dibujo de regalo, tendría unos 13 años cuando lo dibujé, se nota aún no dominaba la perspectiva jajaja Aunque… al margen figura que me pusieron un nueve de nota *_*

martes, 11 de junio de 2013

El pájaro y la ardilla

Adelanto un poco mi entrada ya que estaré ausente este fin de semana. El otro día pensando en este humilde blog tuve un flash y me acordé de un cuento que escribí en EGB, bueno, realmente una fábula, tal y como nos pidió el profesor. También me acordé de una libreta de narraciones que no se si será digna de ser mostrada, ya lo pensaré.

Me decidí a pasar a limpio la fábula, hay que tener presentes que la escribí con doce años, es simplona e infantil y bebe de diversas fuentes un tanto obvias.

A este relato lo acompañan ciertos recuerdos, como trabajé en la historia, que lo escribí en hojas y luego quemé los bordes para darle aspecto a antiguo o algo así, también lo acompañé de varias ilustraciones. En definitiva que lo trabajé, pero me quedaron rellenar los dibujos para el final y el plazo se me echó tan encima que en la misma clase que me tocaba presentarlo estaba rellenando arbolitos de verde y marrón para poder terminar las ilustraciones.

Y el profesor me dio un sopapo en toda la cara.  Así tal cual, por no tenerlo terminado y faltarme unos minutos.  Es uno de los motivos por los que aborrezco de mayor el colegio en el que hice EGB. Yo no era un borde ni nada parecido, pero estos señores tenían la forma de educar de la edad media. Como este detalle puedo contar más, no es un hecho aislado, quizás escriba algún día sobre ello.

El profesor lo recogió antes de terminar la clase, al cabo de unos días me pusieron la nota, un 8, creo que no fue la más alta, pero si una de las más altas de las 43 fábulas que se presentaron. Juzguen ustedes si merecía el castigo físico (eso suponiendo que algo lo justifique, que tampoco)



-El pájaro y la ardilla 1986-


Una vez hubo un pájaro que volaba muy alto, hasta cansarse.

Una ardilla que pasaba por allí le preguntó - ¿Porqué vuelas tan alto hasta que te quedas sin fuerzas?

El pájaro le contestó – Para alcanzar el castillo de la paz que está en aquella nube, sólo la puedes ver si tienes fe

- Ah, ya la veo – Dijo la ardilla

- Entonces es que tienes fe – replicó el pájaro – Una vez lo alcances descansarás en paz para siempre

- Pues yo también quiro ir – Dice la ardilla - ¡Ah! Se me ocurre una idea, se lo preguntaremos al viejo búho.

- ¡De acuerdo! – Dijo el pájaro entusiasmado y hacia allí fueron.

Tras un corto paseo llegaron ante él – Viejo búho ¿Qué podemos hacer para alcanzar el castillo de la paz? – Le preguntó la ardilla

Este los miró y les respondió de inmediato – Muy fácil, pero es una misión muy difícil, debéis ir al castillo embrujado, pasar unas pruebas, conseguir la semilla de la fe, plantarla y esperar.


- ¿Tú te atreves? – Le preguntó la ardilla al pájaro

- Yo si ¿Y tú? – Le devolvió la pregunta el pájaro

- También, vamos ahora mismo – Respondió y se pusieron en marcha.

Era un largo camino, cruzaron un bosque denso y sombrío y un desierto muy caluroso. Preguntaron el paradero del lugar a osos, mofetas, serpientes…


Se encontraron con animales muy peligrosos, entre ellos el hombre, pero al fin llegaron a la gran montaña y encima de ella vieron el castillo embrujado. En él muy pocos conseguían su objetivo, eran pruebas muy difíciles las que había que superar.


Subieron por la alta y empinada colina y les costó bastante llegar, cuando alcanzaron la cima bebieron en un riachuelo.

Este castillo era todo lo contrario del castillo de la nube. Este era grande y sucio, con una puerta de hierro también grande y oxidada por las lluvias.


Entraron, por dentro parecía más grande aún que por fuera. De inmediato escucharon una voz tenebrosa - ¡Qué queréis!

El pájaro respondió – La semilla de la fe, para poder alcanzar el castillo de la nube.

- ¡Ja, ja, ja! – Se rió la voz - ¿Sabéis que tenéis que pasar unas pruebas muy difíciles?

- Si – Respondieron los dos con algo de miedo


- Id a la derecha donde está la primera prueba, debéis saltar el foso que hay en el suelo – Prosiguió la voz

Al pájaro le resultó fácil ya que podía volar, pero la ardilla se detuvo temerosa, el pájaro la animó – Tú puedes, no mires y confía en mi

En ese momento, antes de que la ardilla saltara la voz habló de nuevo – Por cierto, olvidaba deciros que el castillo de la nube desaparecerá cuando se esconda el sol.

Eso hizo que la ardilla no lo pensara más y saltó con todas sus fuerzas.


Notaba el frío, ya había superado la parte más alta del salto y caía, cuando por fin sus patas delanteras tocaron tierra al otro lado, sintió alegría ¡Lo había superado!

Ahora la voz dijo – Ahora va lo más difícil – Se levantaron unos muros que los separaron, cada uno a un lado, incomunicados.

Los dos animales pensaron que se trataba de una trampa y lo que primero pensaron fue en salvar a su nuevo amigo, por encima de las demás cosas.

Lo muros bajaron - Habéis superado las pruebas – dijo la voz – Consistía en tener fe.

Ante ellos se abrió una cúpula y pudieron coger la semilla – Daos prisa – Dijo la voz

Se fueron a toda velocidad - ¡Llegaremos! – Y nada más salir no se lo podían creer, aparecieron en su tierra (su casa) desde donde se veía el castillo encima de la nube.

Plantaron la semilla y de inmediato salió un árbol enorme, comenzaron a subir por él y nada más entraron desapareció, el árbol y el castillo.




viernes, 7 de junio de 2013

Depresión II


Depresión II (06-01-1993)

Fuerte, me has llamado hoy,
piensas que soy de acero.
Pero, en realidad muy frágil soy,
en mi interior me consumo, me muero.

Muy solo estoy, muy solo me siento
cuando no tengo a nadie por quien luchar
ni nadie que quiera luchar por mí.
Mientras, yo, esperándote a ti,
esperando a que te pueda amar,
esperando conocerte, lloro por dentro.

No es bueno que el hombre esté solo,
no es bueno que nadie esté tan solo.
Todo esto es muy injusto,
las alegrías sucumben bajo los disgustos.
Pero, qué se puede esperar de un mundo como este:
sólo se puede esperar la muerte.

Mas, no quiero terminar estos versos así,
pues saldré en busca de una ilusión,
saldré a buscar amigos, o tal vez a ti,
a alguien que sepa llenar ese vacío en mi corazón.


Este es el poema del que hablé unas entradas atrás, mi único poema premiado, contaré la historia:

Cursaba formación profesional y los profesores de lengua del instituto organizaron un concurso de literatura. Habría un premio en la modalidad de prosa para una narración y un premio para la modalidad de poesía. Consciente de que la prosa no me acababa de salir bien y dado que últimamente estaba escribiendo poesía me decidí a presentar uno de mis más recientes escritos. Bueno, a decir verdad presenté dos “A mi querida calavera” y este. Los que se hayan fijado habrán visto que algo no cuadra ¿Si? ¿No? Ultima oportunidad para fijarse en todo…

Bien, en la imagen que adjunto se lee “Depresión” y este poema se llama “Depresión II”. Y es que claro, habiendo decidido que iba a presentar “Depresión II” A ver como explicaba los dos palitos jaja Así que para el concurso esta fue Depresión a secas.

Para los muy observadores hay otra discordancia. ¿Por qué dije que había dos premios y en el sobre de la imagen pone Accésit? ¡Eso me gustaría saber a mi! Jaja En su momento me mosqueó un poco el tema y más cuando estaba un poco picado con el que ganó el premio en modalidad prosa. Cuando pregunté a uno de los profes y jueces su explicación fue que… Había más trabajo en una narración que en un poema corto. Me comí con patatas la explicación, pero no me pareció bien que antes del concurso dijeran una cosa y luego hiciesen otra. 

Por suerte hubo algo que me resarció un poco, el compañero con el que estaba picado también se presentó en poesía y lo gané, en realidad lo gané dos veces, porque el jurado estaba entre “Depresión” y “A mi querida calavera”. 

Le sonsaqué a otro profe, me dijo que había apostado fuerte por esta última (en la votación) y se alegró cuando se enteró que ambas eran del mismo autor (Los jueces no lo sabían ya que se usaba el sistema de pseudónimos)

Lamento haber hablado más de la anécdota que del poema, aunque bueno, supongo que habla un poco por si solo.

P.D: El poema fue escrito el día de mi 19 aniversario :S