miércoles, 30 de octubre de 2013

Agujero negro

Aquí os dejo el siguiente relato cortó que escribí en el taller. Uno de mis géneros favoritos es la ciencia ficción, tanto en la lectura como en el cine. Este relato surgió con rapidez, empujaba por salir, fue un momento de inspiración supongo. No se que más decir al respecto. Técnicamente es mejorable el texto, pero espero que os guste la historia.


Uno no es consciente de la oscuridad hasta que tiene con qué compararla.

Y el fondo negro de mi consciencia desapareció cuando abrí los ojos, las luces de neón le pusieron luz a las tinieblas de los sueños, a los mundos oníricos de mi cabeza. A continuación sentí mi propia respiración lenta y profunda, y es que en el silencio de la estación espacial se podía escuchar perfectamente todo sonido.

- ¿Por qué? - Me pregunté una vez más -¿Porqué tuve que meterme en un proyecto así? Diez malditos años solo, en este infierno negro.

- Por dinero, lo sabes bien, por eso te metiste - Y lo estaba haciendo otra vez, odiaba darme cuenta que estaba hablando conmigo mismo, lo mejor sería levantarme cuanto antes para tomarme el café, luego un poco de footing sobre la cinta y más tarde aún a la rutina de los experimentos.

Costó mucho colocar esta estación en órbita, llegar y salir de ella también consume ingentes dosis de energía, por eso solo hay una persona en la estación, transportar un kilo a la estación cuesta una fortuna, así que decidieron que con una persona era suficiente.

Un par de horas más tarde, para distraerme de los estúpidos experimentos que no conducían a ninguna parte me asomé a la ventana, me fascinaba mirar el agujero. Era una vista que pocos privilegiados habían tenido la oportunidad de contemplar, el centro del agujero totalmente negro, era bien sabido que la luz no puede escapar de un objeto de este tipo, pero no era así del todo, de los polos surgía un chorro de materia a casi la velocidad de la luz y un aura de color púrpura resplandecía circunvalando tan extraño fenómeno, más lejos... la negrura del espacio, pero no total, había una constante lluvia de estrellas que caía en el agujero, lluvia de estrellas, aquí si que era totalmente cierto, pedacitos de estrella, toda la galaxia desmenuzándose lentamente sobre mi cabeza, todo iba a parar al negro absoluto.

Me costó apartar los ojos de allí pero había que volver al trabajo, mi cuerpo prosiguió con los experimentos, pero mi mente estaba atrapada, en aquel círculo negro que lo atraía todo ¿Acaso sería capaz de atraer mis pensamientos?

Las horas se sucedían rápidamente y de nuevo plantado en la ventana, había perdido la noción del tiempo, no recordaba cuanto hacía que había dormido, ni por cuanto tiempo, lo que no podía evitar era mirar de nuevo aquel disco perfecto, el ojo de Dios.

No pasaban sólo las horas sin sentido, también los días ¿Los días? ¿Qué sentido tiene contar días? En la estación nada cambia, la misma luz artificial, la oscuridad de fuera... El círculo negro... Eso era lo único importante, contemplarlo el máximo tiempo posible, si pudiera abrazarlo... Si pudiera... ¡Basta!

Y por fin el gran día llegó, corrí por el pasillo, muy feliz, no recordaba la última vez que lo fui tanto, llegué al final del pasillo, presuricé la puerta tras de mí y me pegué a la ventana, mi rincón favorito, ya estaba todo hecho, y solo quedaba esperar.

Cuando la cuenta atrás terminó... ¡ZUMM! Fue un tanto decepcionante, esperaba algo más grandioso, pero sin duda el sonido de la explosión fue apagado al abrirse el boquete, aunque no importaba la explosión sino sus efectos. Ignoré las alarmas de seguridad, ellas no podrían menguar mi alegría.

El oxígeno escapaba con rapidez por el otro extremo de la estación, y todo principio tiene su reacción, si mis cálculos eran correctos lenta pero de forma inexorable la nave dejaba la órbita, al principio casi no se iba a notar, pero mi amada, la oscuridad del agujero negro se encargaría del resto, de acelerar más y más sin fin. Por fin iba a comulgar con ella, ¡Y por Dios que estaba nervioso!

21/12/2012

Fuente imagen: http://paseosweb.blogspot.com.es/2010/11/captan-agujero-negro-mas-joven-del.html

viernes, 25 de octubre de 2013

Temor de amar


Temor de amar (03-01-1994)

Temor de no poderte amar,
temor de oír un no,
pero lo que más temo
es que ya teniéndote, pueda fracasar.

Temo una historia no poder empezar,
una historia de amor;
pero sería un tremendo error
que esa historia tuviera que terminar.

Pero no temas querida,
pues si tú me das un sí
locamente me enamoraré de ti
y en mí reinará la ilusión.

Por ti voy a apostar fuerte,
y espero que el tiempo me recompense;
me fío de tus ojos, de tu alma, de tu corazón
y en ti me voy a dejar perder.

Pero también has de saber que errores cometo
pues torpe y humano soy,
y espero que me sepas perdonar
porque a ti te pertenecerá mi corazón. 

--

Por las fechas, yo creo que me encontraba en vacaciones de navidad y le daba vueltas al asunto. Eso de dar vueltas es algo que por desgracia se me da bien. Pero como siempre no me quiero centrar en mi mismo. El temor de amar es grande, y más cuando se es joven. En este caso cuando ya se ha sentido el dolor del desamor, y uno hace acopio de fuerzas para arriesgarse de nuevo.
P.D: En las notas al margen, sólo reseñar un posible segundo título al poema “¿Soñar?”

Fuente imagen: http://informe21.com/actualidad/12/07/10/un-acrobata-chino-cae-200-metros-de-la-cuerda-floja-video

domingo, 20 de octubre de 2013

20 de octubre de 1982

Que cierto es que los acontecimientos extraordinarios perduran en la memoria. Los días precedentes se perdieron. Mi cerebro decidió que eran demasiado cotidianos para ser recordados. Apenas recuerdo si estuvo lloviendo, pero hace exactamente 31 años...ese día y el siguiente siempre me acompañarán.

La historia comienza hacia el medio día del 20 de Octubre de 1982. Tenía ocho años y estaba en clase, tercero de EGB por deducción. Nos dijeron que nos teníamos que marchar a casa, que había llovido mucho y que podía salirse el agua de una presa. Aquello fue una fiesta para los niños de nuestra edad, por la noticia que parecía de película, y por la alegría de poder marchar antes a casa. 

Me reuní con mi hermano que tiene cinco años más. Íbamos al mismo colegio y emprendemos juntos el camino de regreso. En el trayecto había que atravesar el río Magro, un afluente del Júcar. El río apenas tenía nada de agua (normalmente trae poco o nada de agua, pero su cauce es muy grande) y nos reímos por ello pensando en que exageraban. Además, en aquel momento, lucía el sol entre algunas nubes.

Llegamos a casa y le explicamos a mi madre lo sucedido. Ella no sabía nada y se comenzó a preocupar. Puso la radio y efectivamente anunciaban que el río iba a crecer y que las poblaciones cercanas al cauce estuviesen alerta. Mi madre, cada vez más preocupada, llamó a mi padre que trabajaba en Alzira, una población cercana. Allí seguían trabajando como si nada, y por el momento así iban a seguir.

Mi hermano y yo, excitados por la emoción, hacíamos todo tipo de hipótesis fantásticas. Y la tensión en casa iba tan en aumento que nos hicieron callar. En la radio las noticias, pasaron de poner en alerta a indicar que directamente las poblaciones debían de evacuar, enumerando cada vez más poblaciones desde la cercanía del embalse y río abajo.

Pasaron las tensas horas y finalmente llegó mi padre. Nos contó que habían tenido que sacar algún coche del agua, cerca de donde trabajaba, ya que se había quedado atascado al intentar cruzar algún barranco. También que no había podido llegar por el camino habitual, y que tuvo que dar un rodeo para llegar a casa. Finalmente decidieron coger las cosas de valor e irnos a casa de mi tía. Vive en la misma población, Algemesí, pero en una zona más elevada.

Allí fuimos, en algún momento que no recuerdo cortaron la luz. Por ello, que la única forma de saber que pasaba, era usando una radio a pilas, o por la observación directa. Mi tía vive cerca del afluente que nombre antes, el Magro. Mi padre, mi tío y mi hermano fueron a mirar el río. A mi y a mi primo no nos dejaron, y eso que me moría de ganas. Me quedé con mi primo, sólo con saber que íbamos a dormir en la misma habitación ya me hacía mucha ilusión. Pasaron unas cuantas horas más, los mayores se quedaron en vela escuchando las noticias, y a los pequeños nos mandaron a dormir.


--

21 de Octubre de 1982

Desperté y me desilusioné al mirar por la ventana y no ver agua. Los mayores se habían ido, pero cuando volvieron insistí en que quería ir a ver el río y finalmente pude hacerlo.

Lo que vi al llegar nunca lo olvidaré. El afluente, iba hasta los topes de ese gran cauce (unos 40 metros de largo y 4 de profundidad) por el que nunca había visto mucha más agua que la que puede pasar por una pequeña acequia. El agua, que estaba de color marrón, pasaba a importante velocidad y lo más significativo ¡En dirección contraria! Luego me enteré que esto era debido a que el río principal (el Júcar) venía con tanta agua que esta remontaba afluente arriba.

Pasado un tiempo fuimos en dirección al centro de la ciudad, y lo que allí vi también era de impresión. Desde una calle que iba bajando progresivamente ante nosotros se abría lo que parecía un lago. A mi me recordó el mar pues habían pequeñas olas. Aquel mar llegaba desde mis pies hasta perderse de vista por entre las calles.

Ese día mis padres decidieron ir a una población cercana que estaba a mayor altitud, en la que también teníamos familiares. Allí pasamos un par de días y ya con luz pudimos ver por la televisión las dimensiones del desastre. En aquel momento éramos el centro de atención de las noticias internacionales.


--

Siguientes días

El regreso a casa también fue chocante. Las calles estaban llenas de barro, frente a las puertas de las casas se apilaban montones de muebles y enseres mojados y embarrados. La gente trataba de limpiar sus casas, y esto se prolongó durante varios días. Nosotros vivíamos en un primer piso y tampoco era la parte más baja de la ciudad, por lo que el agua y el lodo no entraron en nuestro hogar. El agua llegó hasta el séptimo escalón de la escalera, lo recuerdo porque los conté.

En lo personal tuvimos relativa buena suerte. No falleció ningún familiar y no perdimos enseres. Las bicicletas que las guardábamos en un garaje subterráneo las recuperamos y las limpiamos. Lo peor fue que la empresa en la que trabajaba mi padre, quebró y se quedó sin empleo.

--

Cronología

Martes, día 19.10.82
0.00 horas La cantidad de lluvia caída durante este día, y que tuvo su continuación en el día siguiente, desbordó todas las previsiones. 
No era difícil pensar que todos los canales que afluyen a la presa iban a suministrar una cantidad más que importante de agua. 
13.00 horas La comisaría de aguas y la confederación hidrográfica del Júcar anunciaban a los medios informativos que el río llevaba un caudal de 260 m3 y que por la tarde podría alcanzar los 1.000 m3. Hay que tener en cuenta que el caudal normal del río es de 30m3/s.

Miércoles, día 20.10.82
3.00 horas En este momento, el sistema eléctrico de la presa de Tous queda inutilizado. El río había subido un poco, pero nada alarmante. 
6.30 horas El río Júcar, a su paso por Gavarda, ya había subido de nivel de un modo considerable. 
7.00 horas El río había aumentado 2 metros su nivel y en la misma presa lo había hecho en 8 metros. 
7.15 horas Después de descubrir que el único grupo electrógeno existente esta cubierto por las aguas, se intenta inútilmente abrir los aliviaderos. La operación reviste gran riesgo porque hay que introducirse en el mismo corazón de la presa y con agua por la cintura. 
8.00 horas Las aguas del Sellent comienzan a desbordarse. 
9.15 horas La ciudad de Gavarda es avisada del peligro por parte de su alcalde y algunos vecinos. 
9.30 horas Un ingeniero de la presa manda el primer aviso al Gobernador Civil, a esta hora. Luego se sucederán otros comunicados, hasta completar una serie de cinco; el ultimo, a las seis de la tarde. 
10.30 horas El pueblo de Gavarda estaba en plena operación de desalojo. En la ciudad de Carcaixent su alcalde, Vicent Pla, informa a la población de cierto peligro, pero sin alarmar. En Alzira la situación no reviste caracteres preocupantes. 
11.00 horas El río Albaida en la desembocadura cortaba el paso al Júcar provocando su desbordamiento. 
11.30 horas Al haber superado el agua el malecón, el nivel se estabiliza. En Sumacárcer, el nivel no supera la entrada del pueblo. 
11.45 horas Los suministros que se mandaban desde Valencia con destino a la presa quedan retenidos en Massalaves. 
12.25 horas En Carcaixent se confirma que ha habido desbordamientos y que la situación en la presa es preocupante. 
13.30 horas En Alberic, las aguas de Júcar se acercan peligrosamente. 
14.30 horas Las aguas del Albaida vuelven al Júcar a la altura de Benimuslem. En Sumacárcer la corriente cambia ahora de dirección: es la del Júcar la que empuja. En Alzira comienza a notarse cierto aumento, pero sin alarmar. 
15.30 horas La totalidad del pueblo de Benimuslem está inundado. En Algemesí, el río Magro continua seco mientras al río Verde apenas le falta un metro para desbordarse. 
16.30 horas En Beneixida y Gavarda el nivel ha comenzado a bajar muy lentamente. El Júcar, a su paso por Alzira, ha crecido unos cinco metros. 
17.45 horas En Carcaixent y Alzira se organizan los distintos dispositivos de megafonía para prevenir a la población. 
18.30 horas Tras unos destellos fulgurantes, la central hidroeléctrica de Alzira queda envuelta en llamas. 
19.15 horas En ese momento, los 120.000.000 de m3 de agua de la presa comenzaron a deslizarse por pueblos y tierras de la Ribera, con un caudal superior a los 4.000 m3/s. 
19.30 horas En Sumacárcer se alcanza la altura máxima del río, 9 metros. 
20.30 horas Alzira y Carcaixent serán las poblaciones más afectadas. El nivel en ambas poblaciones comenzará una ascensión progresiva que no llegará a estabilizarse hasta la medianoche. Tan solo dos barrios: la Montanyeta, uno en cada localidad con el mismo nombre, se librarán de la inundación. En el caso de Alzira, la explanada allí existente sirvió de helipuerto para el despegue y aterrizaje de aparatos. El nivel máximo registrado en Carcaixent se sitúa alrededor de los cinco metros mientras en Alzira llegó a los seis. Algemesí solo se vio sorprendida por las aguas en un 40%. 
La autopista, con una altura de cinco metros, estaba haciendo de muro de contención. 
22.15 horas Las aguas comienzan a superar la autopista. Los aliviadores resultan ineficaces a la hora de desaguar. En Albalat de la Ribera, el agua apenas se paseó por la zona más baja. La corriente fue buscando entonces las partes más bajas, extendiéndose hasta la playa de Tabernes. 
24.00 horas La ola arrasadora llega a su fin.

Fuente horario: http://ametse.org/foro/index.php?topic=1328.0









Diversas fuentes de las imágenes, a todos ellos, gracias.

martes, 15 de octubre de 2013

La decisión



La decisión (23-12-1993)

Por qué.
Veo la felicidad al alcance de mis manos,
pero me siento acobardado y temeroso,
muy distinto de aquellos días gloriosos
antes de haberme sentido tan dañado.

Tomar una decisión me va a costar,
pero sé que el reloj contra mí se va a volver
ya que la semilla que planté va a crecer
y pronto terceras personas influirán.

Ya aprendí que la imagen no es lo importante,
así que ruego a Dios y espero
que lo que reflejan tus ojos sea sincero
y por eso una oración, de nuevo, voy a rezarte.

Pero poco hay que pensar,
y es que la decisión ya está tomada;
creo que vale la pena apostar,
y sólo me queda saber, si a ti te puedo amar.
Porque me gustas.

--

Mmmm Bueno, curiosa etapa, la de… decidir volver a apostar por alguien. A base de golpes se madura y… aún me quedaba mucho por madurar en el año 93 jaja. Pero supongo que es superior a las fuerzas de uno. ¿Hasta que punto controlamos nuestras propias acciones? Al final diría que todo se resume en pocos conceptos muy básicos. Casi nadie quiere estar sólo, y hablo de la soledad que cala los huesos. El odio se lo suele llevar el tiempo, de la mano del dolor. El miedo es un motor peligroso, el que mejor lo domine tiene más posibilidades de ser feliz. El Amor y el cariño tratan de permanecer a flote, a veces sobre aguas bravías de la ira y a veces sobre las aguas en calma de la rutina. El otro motor es la pasión, capaz de equilibrar las aguas. Y la muerte, la muerte los gana a todos.

Fuente imagen: http://www.hhgroups.com/albumes/david-d/alea-jacta-est-30815/

viernes, 11 de octubre de 2013

El crimen perfecto

En la página que nombré tiempo atrás de los juegos de rol, me apunté hace unos meses a un taller de escritura. Es algo así como que se propone una idea, concepto, frase, imagen o lo que sea, y hay que construir un relato inspirándose en ello.

Descubrí lo agotador que es escribir, pero también que mis relatos tuvieron mejor aceptación de lo que esperaba (lo cual no es mucho jaja), me puntuaban bien en la historia en sí, y regular en el aspecto más técnico. Participé en tres ocasiones, aunque estoy a punto de retomar el taller. Aquí os presento el primero de mis tres relatos (Espero que aumente la cifra en el futuro). 

P.D: ¡Por fin algo más reciente! ^^


Jack se encogió al volver a la calle, hacía frío para ir con su camisa de oficina, pero claro, habría llamado la atención si hubiese cogido la chaqueta, era un mal menor para que todo encajara.

Subió a su coche y se incorporó a la carretera “Mil ciento uno, mil ciento dos, mil ciento tres” Era su forma de medir la distancia con el vehículo que le precedía, no podía arriesgarse a tener un accidente, ni a que le parase la policía, todo había salido perfecto y le costaba disimular la sonrisa.

Decían que no era posible el crimen perfecto ¡Ja! Ellos que sabrán, nadie le había visto entrar, el silenciador amortiguó el sonido, un disparo al cuerpo y otro en la nuca, al pobre infeliz apenas le dio tiempo de dedicarme una mirada de incomprensión un ¿porqué? había quedado dibujado en su rostro antes de que pusiera los ojos en blanco.

“Mil ciento uno, mil ciento dos, mil ciento tres” Ahora de vuelta al trabajo, en la oficina todo estaba controlado por cámaras, la policía pediría las grabaciones, pero sólo se vería como entraba en el baño y luego, al poco, como salía de él, veinte minutos exactos, estaba todo calculado, la coartada perfecta.

Por fin llegó al mismo sitio en el que había aparcado con anterioridad, apagó el motor, no había tiempo que perder, cerró el coche, ya estaba casi todo hecho, sólo le quedaba lo más sencillo, entrar en el callejón, colarse por la ventana.

A su edad ya no estaba para esos trotes, la ventana no es que fuera muy grande, pero mejor, cuanto más difícil pareciese antes dejaría de ser sospechoso, se metió de nuevo en el baño, no había tiempo que perder, tiró de la cadena y salió para dirigirse a su mesa, respiró profundamente.

Al poco de haberse sentado una voz se dirigió a él - ¡Jack! ¿Qué te ha pasado? – Susan, la secretaria lo miraba con expresión de incertidumbre y sorpresa – La cara… ¿Pero que te ha ocurrido…?

Trató de mantener la cama. No tenía ni idea de a que se refería, debía de tener alguna explicación lógica. Mejor no hablar, ya que no sabía qué podía decir.

Se levantó de nuevo, volvió al baño y encendió la luz. No se podía creer la imagen que veía en el espejo: su rostro estaba salpicado de sangre.

Eso no ocurría en las películas, la sangre siempre iba hacia atrás, no en dirección de quien disparaba.. demasiado cerca ¡Maldita sea! No quiso errar el tiro y le disparó demasiado cerca.. Jack ya se vio entre rejas. Conocedor de su fracaso, no le quedaba más opción que entregarse.

 30/11/2012

Fuente imagen: http://39escalones.wordpress.com/2013/06/14/documental-el-cine-negro-jeffrey-schon-1994/

viernes, 4 de octubre de 2013

Domingo


Domingo (06-12-1993)

Domingo de depresión;
oscuro para mí será el domingo
pues ese día siempre soñaré contigo,
siempre pertenecerá a tu corazón.

Desde que abro los ojos,
desde que pongo un pie en el suelo,
desde el momento en que se extingue el sueño
triste me parecerá ese día.

Nada puedo hacer ese día,
horas y horas frente a la pantalla
librándose en mi mente una batalla
para algo de provecho tratar de hacer.

Pero es inútil cualquier intento,
mi cabeza se niega a obedecer,
es como darse de frente contra la pared,
no vale la pena nada intentar.

Lentos transcurren los segundos;
espero que pronto llegue el lunes,
día de trabajo y de emprender es,
el domingo siempre será un eterno vagabundo.

--

Bueno… Otro poema tristón… Diez días de haber escrito el anterior llegó este. No estaba consolidado el estilo del anterior, y me permití volver a algo más básico y visceral. Y no sabéis hasta que punto, en las notas figura que estaba un poco ebrio cuando lo escribí y la letra es casi ilegible. Pese a todo salió algo bastante coherente. 

Me he puesto a mirar que hacía en aquella época y es chocante que tengo muy buenos recuerdos, fueron mis primeros meses en la universidad y supongo que hubo de todo, bueno y malo. Pero ante todo fue una etapa muy importante en mi vida, en cierto modo “desperté”

P.D: Estaré unos días ausente ^^

Fuente imagen: http://www.pitoche.com/INICIO20.htm