viernes, 21 de noviembre de 2014

Tu noche y la mía



Tu noche y la mía (08-10-1994)

Las noches no serán
Lo mismo ya jamás,
Fuerte ya no hay más
Que lo que tu corazón esta noche sentirás.

Tus deseos son órdenes
Pero si un poco me dejas decidir
Yo te haré sentir
El placer de los ángeles.

Déjate llevar
Guíame sin más,
Pero no me digas que te vas
Pues temo perderte en el mar.

Tormento es el sueño
En que una noche llegará
En la que el tiempo no existirá
Y de tu cuerpo seré dueño.

Sólo dos sonidos de corazón
Perdidos en la oscuridad,
Al ritmo de la felicidad
Abrazados por el amor.

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Más que de amor, este poema podría clasificarse en lo pasional, en lo visceral tal vez. No sé qué más añadir, soy consciente de que no es de lo mejor de mi repertorio, pero es igual de auténtico. Forma parte de una etapa de la vida por la que se pasa sólo una vez.

Fuente imagen: https://danielaza1.wordpress.com/tag/meditar-en-la-palabra-de-dios-de-dia-y-de-noche/

viernes, 14 de noviembre de 2014

Lágrimas entre la lluvia



Suspiró mientras miraba la lluvia a través del cristal. Poco a poco su respiración hizo que este se fuese empañando, permitiéndole ver cada vez menos, aislándola del exterior.

Estaba cansaba, abatida por el desánimo, tantos fracasos ya… Sabía que de nada sería quedarse quieta, con los brazos cruzados, pero costaba tanto levantarse…

Al fin se decidió, no tenía paraguas, pero si había que mojarse se mojaría. Salió a la calle, la lluvia no era tan molesta al fin y al cabo. Más molestas era las miradas ¿Pero a quien le importa si me mojo? ¿Acaso se preocupan por mi cuando me va mal?

Llegó hasta las vías, en la lejanía sonaban las campanas del paso a nivel y la luz del tren comenzó a vislumbrarse. Una lágrima cayó de sus ojos, estaba decidida a hacerlo. Había pasado tanto sufrimiento… A la luz le siguió la silueta que se ocultaba tras ella, la locomotora. Por aquí pasaría a bastante velocidad. A la primera lágrima le siguieron otras. El tren se fue acercando, hizo sonar un agudo pitido y a continuación uno más grave. Un sonido de advertencia. Pero el tren no se iba a detener por el primero que se acercara a las vías.

Oyó como las vías crepitaban, anticipando la llegada de las ruedas metálicas que cortaban el aire y aplastaban los raíles. La luz se hizo más intensa. En este momento si parecía extremadamente veloz. Ahora o nunca. Ella calculó el momento y… lanzo el ramo de flores al suelo – Por ti, Jake – El tren pasó hecho una furia, destrozando el ramo y esparciendo flores donde hacía un mes él perdió la vida.

09/12/2013

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Este relato corto me gusta, no parece mío jajaja Na, ya ni lo recordaba de cuando lo escribí y ahora al releerlo y prepararlo me llevé una grata sorpresa. Espero que esta sensación sea compartida, mis lectores lo merecen :)

Fuente imagen: http://www.fotolog.com/hugo_andrade1/22440270/