domingo, 27 de noviembre de 2016

Hoy esfuerzo



Lánguidos rayos de sol mojan la huerta
El frío se resiste a desaparecer
La hierba aún húmeda por el rocío
¿Agradece el cambio o tiene miedo a perder?

A quien madruga Dios ayuda
Piensa el agricultor
Que dejando atrás el sueño
Pone en marcha su tractor.

No tardará en correr el sudor por su frente
Pues su labor es fruto del esfuerzo
Y no son sus frutos los que precisamente
Vayan a recompensarlo con rapidez.

Ya es molesto mirar al sol
Como molestas también son las piedras del camino
¿Qué es lo que deparará el destino?
Caminante no hay camino ¡Hay que abrirlo a machetazos!

El gran astro sigue en ascenso
Y el calor ya aprieta
Es hora de tomarse un descanso
¡Pero el ruido no deja!

Agotado llega a la tarde
Y el objetivo sigue lejano
pero quizá el sueño pueda darle
Un poco de tranquilidad.

05/06/2013

Este es mi poema número cien. Ya quedan muy pocos.

Fuente imagen: http://www.24siete.info/nota-217286-sociedad-dia_del_agricultor_esfuerzo_y_dedicacion_en_el_desarrollo_de_los_pueblos_del_interior.html

domingo, 20 de noviembre de 2016

La paradoja del cuento.



Tras una oxidada reja en esta ciudad, hay un triste y sucio callejón. En él, a mano izquierda, está la puerta trasera de un restaurante italiano venido a menos. Pero que tiene el encanto del olor a madera vieja, capaz de transmitir los besos que en sus mesas las parejas se han dado a lo largo de los años.

La estación de ferrocarril queda a la derecha. O mejor dicho, la puerta por la que el jefe de estación suele salir a echar un pitillo. De su cuello cuelga una pequeña tortuga verde, la luce con orgullo, pero a nadie ha explicado nunca su procedencia.

Es hora de volver adentro, son las once y cuarto y ya llega el último tren de la noche. De él se baja una señorita de color, con un bonito vestido ajustado. Lleva poco de equipaje. Se acerca al jefe de estación y le pregunta por la dirección de un hotel.

Tras las indicaciones, aquella atractiva muchacha va al aseo y posteriormente, un poco despistada,  toma la salida equivocada. Fue a parar a aquel oscuro y triste callejón. Cuando vuelve sobre sus pasos se da cuenta de que las puertas de la estación ya están cerradas.

El jefe de la estación, que está cerrando ya la oficina, se da cuenta de la situación y se ofrece a acompañar a la dama al hotel. Bajan por la escalera eléctrica y abre las puertas de la estación.

Tras caminar unos minutos llegan al número ocho de la calle principal, en la que se alza majestuoso uno de los mejores hoteles de la ciudad.  

Ya en las escaleras, una señora mayor, se asoma ataviada con una vieja bata, a cotillear a la extraña pareja.

Es el momento de la despedida. La joven desliza las manos por su propio cuello para quitarse y hacerle entrega de un pequeño colgante con una tortuga verde, como agradecimiento a tantas molestias ocasionadas. Y el jefe de la estación, en correspondencia, le entrega una hoja cuidadosamente doblaba que guardaba en el bolsillo de su chaqueta. En ella está escrita, este breve cuento que se inventó.

21/05/2015

Fuente imagen: https://es.pinterest.com/pin/53058101839275609/

domingo, 6 de noviembre de 2016

Aguacero



Cae el aguacero
En el sinuoso camino.
La búsqueda es difícil
Y el reloj no da tregua.

Caperucita que asusta
A los lobos cobardes.
La vida no es vida
Si la habitación en menguante.

Encima del calendario
Los meses ardieron.
El presente no quema
Y el resto está en blanco.

En el sinuoso camino
Encontré lo que busco.
Con otro calendario
El sol pronto asoma.

31/08/2010

Sigo en pleno caos y con poco tiempo libre. A ver si las cosas se me estabilizan en las próximas semanas, porque entre otras cosas apenas tengo tiempo para escribir.


Fuente imagen: http://lanegratinta.blogspot.com.es/2013/05/hora-cuarta-del-tercer-dia-primer.html