lunes, 25 de mayo de 2015

Ventanas


Aquella tarde de Agosto, tras estar un rato aburrido en el parque, Tom se aventuró hacia las afueras.
Cogió su bici, compañera inseparable, y tomó la carretera de salida. Nada más cruzar el puente del río, a mano derecha había un pequeño bosquecillo de pinos descuidados, hierba frondosa y el placer de lo desconocido.
Una casa de pared blanca y descorchada por el paso del tiempo, con sus ventanas enrejadas, era la única edificación en medio de aquel curioso y pequeño paraje, casi íntimo.
Tom se acercó, dejó su bici apoyada en la pared y se agarró a las rejas para mirar adentro. Humedad, cascotes, una manta raída y oscuridad. No se veía más.
El niño agarró un pequeño guijarro del suelo y lo tiró dentro. Casualidad o no, en ese instante una ráfaga de viento le azotó la cara. Dio un paso atrás. Comprobó que la puerta de madera estaba cerrada y que el techo del edificio estaba medio derrumbado. No era el lugar en el que le gustarían verlo sus padres.
Miró el dirección al río. En esta época del año no pasaba mucha agua. Pero volvió a mirar a la casa, tenía algo que le atraía.
Dio un rodeo, la parte de atrás estaba en mal estado. El techo se había caído en ese lado. Pero eso ofrecía la posibilidad de trepar entre los cascotes y colarse dentro. El corazón del chaval comenzó a palpitar con fuerza, anticipándose a lo que iba a hacer.
Apoyó las manos, puso los pies con cuidado comprobando la solidez en cada una de sus pisadas, y afianzándose poco a poco, se coló dentro de la casa.
El aspecto no era mejor desde dentro. Con cautela fue inspeccionando las habitaciones. Cada rincón tenía historias que contar, el lugar estaba cargado de pasado. Se preguntó quien vivió aquí y como terminó por estar abandonado.
De pronto se sobresaltó, por el rabillo del ojo había visto algo moverse. Al girarse se sonrió para si mismo. Lo que se había movido era su propio reflejo en un espejo roto y oxidado que aún colgaba de una pared.
Se acercó a él. Proyectando su imagen, un niño moreno, de pelo alborotado, grandes ojos color avellana y una mirada de preocupación.
Pero aquella imagen cambió. El rostro se fue transformando: mandíbula angulada, nuez pronunciada, bello facial y mirada profunda. Luego aparecieron arrugas, en la frente, al lado de los ojos... Su pelo encaneció, los ojos se hundieron, se le cayeron varios dientes... La cara se arrugó entera, aparecieron gusanos que le atravesaron el rostro, los ojos explotaron y un hilillo de sangre cayó de sus agrietados labios.
El chiquillo, que se había quedado paralizado del terror, reaccionó de pronto emprendiendo la huida. Saltó el muro derrumbado con gran habilidad y tras montarse en la bici salió pedaleando a toda velocidad, sin mirar atrás.
06/05/2015
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Había que inspirarse con la frase: “Hay ventanas para mirar afuera y las hay para mirar hacia adentro” Se me ocurrió mezclar un conjunto de varios recuerdos del pasado, entrelazados para darle finalmente un giro fantástico que surgió casi por si solo. Ya iba tocando un pequeño relato de terror, espero que os haya gustado.
Fuente imagen: http://christian-edilife.blogspot.com.es/2010/11/campillo.html

lunes, 18 de mayo de 2015

Cumpleaños


Cumpleaños (23-02-1995)

Vives grandes momentos
En este enorme juego
Intenta ver el corazón de la gente
No entregues a quien no merece.

Tampoco esos gratis te van a dar
Invierte en amigos de corazón
Un día llegará tu amor
Nadie os detendrá.

Alza la mirada alegre
Ríe a la lluvia y a la canción
Odia al daño y a la traición
Siente la fuerza del amor
Alégrate de poder disfrutar la vida
Son recompensas, son un don.

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Este poema se lo dediqué a una amiga que cumplía años. A la amiga en cuestión le perdí el rastro (hablamos de la época en la que la gente no tenía móviles ni internet xD) Toca rescatar el poema y en todo caso siempre es bueno quedarse en los buenos deseos. Por cierto, hay mensaje oculto ^^

Fuente imagen: http://www.elpiadoso.com/cultura/agenda-social/a-soplar-las-velitas-2385.html

lunes, 11 de mayo de 2015

En la oscuridad




En la noche, después de haber sonado la alarma de bombardeo lo normal era apagar todas las luces y buscar refugio. Pero a las afueras, Margot y François salieron de entre los arbustos. Sin decirse palabra se separaron unos metros. Ambos sabían que debían de hacer. 

François comenzó a apiñar ramitas y hierba seca en el suelo. Mientras Margot vigilaba los alrededores, el más pequeño error puede resultar fatal para sus vidas.

Era la hora. Las hogueras comenzaron a lucir en la oscuridad. Han de ser rápidos y escapar. Corren cuando se escucha un silbato, los han descubierto. Un trueno anuncia la flor roja que aparece en el pecho de François que cae desplomado. Margot lanza un ahogado quejido de angustia y corre a él. Lo toma entre sus brazos y lo mira con dulzura – Te amo 

Se escucha otro trueno que hace contraer de dolor el rostro de Margot. También herida de muerte, pero pese a todo sonríe - ¿Lo oyes? Son los ángeles del cielo.

El sonido del escuadrón de bombardeo se hace cada vez más intenso. Las bombas comienzan a silbar sobre sus cabezas. La misión ha sido un éxito. El cuartel del ejercito de ocupación tiene los segundos contados.

04/05/2015


Un relato breve y sencillo. Sin muchas pretensiones. No se revela el motivo de los protagonistas hasta el final. 
La idea original fue de la observación durante media hora de lo que hacían los transeúntes en un parque. De lo que inicialmente era un encuentro un tanto extraño ( y amorosamente sospechoso :P ) entre dos jóvenes y el paseo de otra pareja que tenían la misma y curiosa lesión en un brazo... Nació esta idea. Nada que ver con la realidad, pero de eso se trata.

Fuente imagen: http://sianakrom.blogspot.com.es/2010/05/nueva-frase.html

lunes, 4 de mayo de 2015

Llanto a la lluvia


Llanto a la lluvia (15-02-1995)

Anhelando la triste lluvia
que limpie de mi corazón lo perdido;
aún me pregunto por qué amargado,
por qué no olvido.

Cuando tropiezas aprendes,
si vuelves a tropezar comprendes;
que no es bueno tanto apostar,
si contra ti no quieres jugar.

Tanto Amor, tanto entregar
se rompe ya sin más;
como viniste ya te vas
¿A quién voy a entregar?

Todo se convierte en dolor,
en rabia y otra vez dolor;
esperando ver camino,
esperando un sitio lejano y mejor.

No confío en Amor,
no confío en damas;
no hay dulces almas,
sólo frustración.

Yo te pido lluvia,
que limpies mi alma
para que renazca mi ser;
danzar a tu ritmo,
que el “yo” que tanto retuve 
quiere volver a nacer.
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Mi vida anda dando un giro que no sé a donde me va a llevar. Pero provisionalmente me encuentro con más tiempo. Parte de él lo voy a dedicar a mi faceta creativa. Cosa que le vendrá bastante bien al blog y espero que a mi “espíritu”. En próximas entradas comenzaré a mostrar mis nuevos escritos. Pero en esta ocasión toca otro de mis viejos poemas y con él, el desamor. O el dolor por el amor perdido. Textos que me servían para desahogarme un poco y que casi todos ellos permanecieron sin ser mostrados, hasta ahora.

Fuente imagen: http://cocinaycultura.blogspot.com.es/2013/05/gotas-de-lluvia.html