viernes, 29 de julio de 2011

Refresco de limón

El otro día recordé el sabor de un refresco de limón muy frío y la máquina del tiempo me transportó años atrás.

Siempre era uno de los mejores día del año, las fiestas patronales de mi pequeña ciudad, ya desde la mañana había que vestirse con “ropa de domingo” aún me río cuando me veo en fotos.

Dos procesiones, la primera por la mañana, a la que iba a mirar como comenzaba hasta que no aguantaba más y me entraba el ansia de irme a los recreativos, el pequeño vicio que tenía yo entonces, tanto era así que algún año me perdí hasta los fueros artificiales del final, el gran momento, el que me ponía y a veces aún lo consigue ponerme los pelos de punta.

Luego la comida, pollo asado, Dios que bueno, luego un ratito de descanso y a prepararse para la segunda procesión, mi padre era una de las personas que levaban a la virgen durante un tramo, había que ir con mi madre al lugar de inicio, un lugar donde se apelotonaba bastante gente ya que era bonito ver los bailes desde allí.

Recuerdo un año en la que se me acercó una chiquita que debía de tener como dos o tres años más que yo, nos pusimos a hablar, de vez en cuando me soltaba alguna palabra en francés, lo hacía a propósito y no me quería decir que me había dicho, me decía que cuando tuviera novio se lo llevaría a francia para casarse allí xD Que mala es la inocencia y que inmaduro, que de la vergüenza la niña me daba miedo y eso que era bastante guapa xD Recuerdo que me perseguía por el lugar y yo le huía xD

Mi padre comenzaba a llevar a la virgen y yo me iba con mi madre a tomarme un helado, para hacer algo de tiempo, después nos acercábamos al lugar donde mi padre acudiría, que antes de eso yo iba detrás de la procesión hasta el nuevo lugar de los relevos.

Un año un hombre disminuido psíquico la emprendió a golpes conmigo con un periódico, sin mediar palabra xD Huí despavorido xD

En el lugar de los relevos había una casa donde los participantes podían beber algo fresquito, mi padre, prácticamente un héroe a mis ojos, me daba a elegir y mi elección siempre era un refresco de limón que estaba helado como la nieve.

sábado, 23 de julio de 2011

Descenso a los infiernos (V)

Su cuerpo ya era pálido de normal, pero sus brazos se volvieron más blancos aún con la presión que ejercía al abrazar a aquel hombre, se sentía bien así, le daba seguridad, era fuerte y tenía el vientre duro y bien formado, no aflojó sus brazos hasta sentir que iban al trote.

Entonces salió su naturaleza salvaje - ¡¿Era necesario ir tan rápido?! Me habéis asustado y ahora me tendré que hacer de nuevo el pelo – dijo enfurruñada

El hombre sonrió, bajó del caballo y le tendió la mano – Lo siento, trataré de compensaros - la muchacha lo miró aún enojada pero aceptó su mano para bajar, estaban delante del castillo, de ese al que se dirigía el otro día, la verdad es que estaba muy bien cuidado.

- Creo que aún no me he presentado, soy el conde Nicolae Craciun – Katerina lo miró con desconfianza ¿Se suponía que tenía que hacer alguna clase de reverencia? ¡Ja! Pues que esperara de pie, se llevó las manos al pelo para hacerse una cola como pudo

- ¿Querías conocer el castillo? Venid, os lo enseñaré por dentro – Se acercaron a la puerta, esta se abrió como por arte de magia, pero es que había alguien allí, un sirviente que debía de haber escuchado el caballo – Buenos días ¿La señorita comerá aquí? – Preguntó el engalanado mayordomo, el conde se quedó pensativo – Preparad comida para dos, pero seguramente comamos fuera

Ante los ojos de la muchacha se descubrió una hermosa estancia, realmente parecía un palacio, azulejos hermosos de color blanco y negro como un tablero de ajedrez, paredes con relieve y objetos que parecían valiosos así como cuadros, y  mientras miraba el caballero se acercó para susurrarle – Estáis más hermosa con el cabello suelto – esta fingió no haberle oído, pero sus mejillas si que se fueron tornando de color carmesí.

Le fue enseñando las distintas estancias y se sintió como de visita en un museo, no creía posible que alguien pudiera vivir en un lugar así, pero de todo lo que más le impresionó fue un jardín interior, había una fuente con agua, y exóticos árboles y plantas, olía maravillosamente bien.

Nicolae lo notó y llamó al mayordomo para que les trajeran unas bebidas mientras descansaban un poco en el jardín - ¿Y bien que os parece? – La muchacha clavó los ojos en los suyos y ya le habló más calmada – Estoy impresionada, no me lo imaginaba tan bien cuidado ¿Es de herencia suya?

- Más o menos – Respondió – Supongo que así podría decirse – Se puso la mano en la barbilla - ¿Sabéis montar a caballo? – Sonrió al recordar algo y añade – Al trote si queréis, iremos con un caminito montaña arriba desde donde hay una buena vista de todas las tierras de alrededor

Llegaron las bebidas y eso le dio tiempo a Katerina para pensar, aunque no había mucho en que hacerlo, todo esto era como una aventura y no entraba entre las posibilidades perderse algo y con lo del caballo… quizás pudiera sorprender al conde, tenía un as en la manga.

martes, 19 de julio de 2011

De menciones y dedicatorias

Anoche me premió mi chikitina de los blogs “Cris*” que ya me explicarás si lo del asterisco es un besito o que es jajajaj Bueno, ha sido una sorpresa y un honor enorme encontrarme mencionado, ¡Ya formo parte de su blog! Yupiiiiii jajajajaj
Te aprecio mucho guapa.




Reglas:
1: Dejar un comentario en la entrada donde te dan el premio.

2: Responder las preguntas.
A) ¿Por qué te creaste un blog?
Pues… la bichita que me ha premiado tiene gran parte de culpa jeje Me gustaba escribir, eso ya lo traía puesto de otros lares pero nunca me había decidido a crear un blog, por un lado contar experiencias personales desde el “economato” xD y por otro compartir mis historias ficticias con la gente tan maja que hay por aquí.

B) "Hay dos tipos de personas: los que están pensando en dejar su blog y los que están pensando en hacerse uno" ¿Qué piensas de esa frase?
Bueno, de todo hay en las viñas del señor, cada uno que piense lo que quiera jajaja

C) ¿Cuánto tiempo tienes en Blogger?
Un mes y diez días, soy un bebé jajaja

D) ¿Piensas abandonar Blogger algún día?
Pues… Cuando me canse o nadie me haga caso xD Esto lo hago por placer, si algún día me comienza costar lo dejaré, pero seguiré leyendo a mi gentecilla, que no se me preocupen ^^

E) ¿Por qué te gusta escribir?
Ummm Me gusta que me lean y comenten mis paranoias

F) ¿Cuáles son las 5 cosas que más te gustan hacer? Por orden.
Hablar con amigos. (Llámese chatear etc)
Jugar.
Dormir.
Viajar.
Sexo.
( Aunque el orden no lo tengo muy claro xD )

3: Dedicarlo a quien quieras.


Bueno, estos son mis seguidores, estoy encantado con cada uno de ellos ¡Gracias por estar ahí!

lunes, 18 de julio de 2011

Descenso a los infiernos (IV)

Despertó nerviosa, en su mente sólo una cosa, hoy venía el noble, solo de pensarlo le hacía sentir su corazón acelerado,  se levantó de un salto y cruzó cuadro palabras con su padre y cogió un cubo para llenarlo en la fuerte.

Con los pies descalzos pues le encantaba la sensación de pisar la hierba apresuró el paso, el agua estaba helada a estas horas, bebió un poco de ella y a la vuelta vio un corcel negro que galopaba hacia la casa, si no se daba prisa llegaría antes que ella y aún no se había cambiado.

Entró en la casa casi con sólo medio contenido del cubo pues se había salido el resto por la carrera cuando llegó el caballo, seguro que la vio entrar pero al noche no le dio tiempo ni a cruzar media palabra con ella.

Llegó de nuevo a su habitación con su pecho hinchándose y deshinchándose con rapidez, al menos tenía agua para asearse, tras lavarse un poco se puso su mejor vestido, un poco viejo y desgastado, pero algo decente con lo que presentarse y una vez estuvo todo listo bajó conteniendo el aliento.

El caballero estaba tomando un té que le había preparado su tío, la miró mientras descendía por las escaleras con una ligera sonrisa en los labios – Estáis hermosa esta mañana – le dijo de forma amable

- Gracias… - la muchacha ruborizándose un poco bajó la mirada y se sentó en una silla con las piernas juntas, el hombre era atractivo, pero ella no debía fantasear con esas cosas ¿Pero a que había venido? ¿Y si lo que pretendía era hacerle daño? A un hombre con tanto poder no le resultaría salir impune, un escalofrío recorrió su espalda.

Al poco el señor se levantó y se dirigió a su tío – Bueno, no se preocupe que estará bien conmigo, recuerde lo que ayer hablamos

La mucha levanto su mirada interrogativa en dirección a su tío que se limitó a sentir al caballero con rostro bastante neutro, ¿Seguro que no tenía motivos para estar asustada? Antes de poder hacerse muchas más preguntas el visitante le tendió la mano y la acompañó hasta el caballo - ¿Sabes subir? – La muchacha frinció el ceño su subió con bastante habilidad para sorpresa de este, rió con dulzura y montó también, por delante de la muchacha.
 
El caballo salió despedido a galope tendido, Katerina tuvo que rodear y agarrase fuerte a la cintura del joven que vio comenzar a pasar los árboles con gran rapidez a su alrededor, hasta tuvo que apretar los dientes en algún momento de pánico.

viernes, 8 de julio de 2011

Una historia del pasado


Era una noche muy señalada, una en la que la gente sale a divertirse y pasarlo bien, desde el primer momento me encontraba un poco ido, como si mi cabeza tratara de escapar de mi cuerpo, estaba espeso y todo era un poco borroso.

Sin hacer mucho caso a esto la noche avanzó, habían algunas risas, trataba de pasarlo bien, era lo que tocaba, luego me entró un nudo en el estómago, no es la primera vez que me pasa antes de que suceda algo malo y eso que no creo en supercherías, esto si lo dije en voz alta de eso me acuerdo perfectamente.

Más tarde vino el enfado, uno de esos tontos que tengo, bueno, hace años, cuando esto ocurrió los tenía con más frecuencia, más incontrolables, por suerte la edad le ayuda a mejorar uno. Ella salió a hablar con un amigo y yo me enfadé porque no me avisó, menuda estupidez por mi parte.

Dejó de hablarme, comencé a sentirme mucho peor, la noche se torció de forma irremediable y aún no lo sabía pero para siempre.

Sonaron unas canciones románticas, de esas que hablan francés con tintes erótico-amorosas, nunca me supieron tan amargas unas canciones, aún cuando las escucho recuerdo aquel momento.

Traté de comunicarme, de disculparme, todo intento fue inútil, y lo que debía de ser una noche divertida se convirtió en una lenta tortura.

Al día siguiente vino a verme, se disculpó y cortó conmigo, fue el punto y final a una relación, algo que ya debía de estar sopesando, no me quedó otra que aceptar y aunque en los días siguientes traté de buscar soluciones y tras barajar la posibilidad de mantener una amistad que me era imposible, la historia quedó para siempre en el pasado.