domingo, 20 de diciembre de 2015

Mi máxima ambición



Mi máxima ambición (24-07-1995)

Mi máxima ambición
es conseguir tu corazón.
No para mostrarlo,
ni en vitrinas colocarlo.
Sino para fundirse con el mío
y mostrarte el camino
de todo mi cariño.
Amarte como nunca has sentido;
día a día, con tesón y paciencia.

Quiero que estés segura de tu elección,
y no quiero confundirte,
pero déjame decirte
porqué quiero tu corazón.
Quiero que seas mía
y sólo tuyo ser,
porque mi Amor es sincero
y no es malo querer.

No me gustas por consejo alguno,
ni por no tener nada mejor.
Me gustas por propia decisión
y porque no he conocido nada mejor.

P.D:
Lunita del cielo
lunita de mi corazón
no te pongas por el horizonte lunita
que triste estaría mi corazón.


Como yo mismo suelo bromear... “No apto para diabéticos” jajaja Bueno, es lo que tienen los poemas de amor xD Y lo que uno siente cuando está enamorado, que no necesita azúcar en el café jajaja disculpad tanta broma, supongo que estoy de buen humor :)

Con esto creo que me despido del blog... (no asustarse jaja) En principio hasta después del día de reyes. Felices fiestas, felices discusiones en familia, y sobretodo Feliz Año Nuevo. Que el próximo año sea igual o mejor que este y que se cumplan al menos algunos de vuestros deseos y propósitos.

Fuente imagen: http://pierrecruzberber.mex.tl/frameset.php?url=/intro.html

domingo, 13 de diciembre de 2015

Misterio en el tren



El día a día es parece como el de los borreguitos, las mismas prisas, subir a los mismos trenes, metros, buses, ver las mismas caras de sueño... mezclarse con la gente desconocida pero de cara familiar a la vez por la rutina.

Pero aquel día ocurrió algo diferente, algo que nos despertó a todos un poco. De pronto en el vagón entró un tipo con cara de pocos amigos. Se les nota a la legua: mejillas demacradas, ojos hundidos, y sobretodo, las arrugas de su rostro gritaban que no habían sonreído en años.

El tipo irrumpió con paso decidido, cruzó medio vagón, colocó una mochila nueva y que no le pegaba ni con cola, en el altillo de los porta maletas, y siguió caminando hasta el final del vagón hasta que por un momento lo perdimos de vista.

Al lado tenía sentadas un par de universitarias que se quedaron estupefactas, una le dijo a la otra – Tía ¿Has visto eso? ¿Ha bajado del vagón? ¿Y si hay una bomba? Si no sube agarro esa mochila y la echo abajo, en serio - Dice sin saber si reír o preocuparse. 

Y a mi me empieza a dar la risa tonta, uno no podía evitar pensar mal, pero la situación no dejaba de ser cómica. Una mujer mayor, sentada al otro lado del pasillo le responde – No, no. No ha salido, se ha sentado al otro extremo del vagón.

Entonces intervengo yo haciendo otra hipótesis – A lo mejor la ha robado y la deja ahí por si viene alguien a reclamarla... 

La chica me dice - ¿Ves? A ti también te ha llamado la atención... - Y de nuevo a su compañera – Tía, yo voy, le hago una foto a ese y se la mando a la policía...

De nuevo me entra la risa tonta y disimulo mirando la ventana, una risa tonta que no sólo la tenía yo, sino ya varios de los viajeros.

De todos modos, unos cuantos no podemos evitar vigilar a aquella persona desde la distancia. El tren arranca, la mochila y el tipo siguen en el mismo sitio. Pero en la primera parada aquel hombre se levanta y vuelve a por la mochila, seguro que siente unas cuantas miradas clavadas en él. Agarra la mochila y se la lleva a la zona en la que estaba sentado. 

A los pocos minutos el tema pierde interés y la situación vuelve a la normalidad. Pero... el viaje ya no lo había sido. “Los borreguitos” habían despertado, una anécdota había conectado por unos minutos varios de los pasajeros que no tenían nada en común, habían tomado conciencia de lo que les rodeaba y porqué no... Al final resultó un viaje entretenido.

25/10/2015

--

Espero que no quede raro el texto, pero en aquel momento lo sentí así. El día a día es muy monótono y a veces algo que te saque de lo anodino es bien recibido. 

Fuente imagen: http://cadenaser.com/emisora/2015/08/26/radio_barcelona/1440590603_321813.html

domingo, 6 de diciembre de 2015

Vendrá


Vendrá (10-07-1995)

Y la lluvia vendrá para hacer brotar tus lágrimas.
Para hacerte recordar momentos vividos,
a salvo del olvido
y que tu corazón harán sangrar.

Los astros que hay en la mirada.
Mirada de complicidad,
que hacen el pasado realidad
de lo que quisieras y no alcanzas.

Desearás llorar, desearás morir.
Que si los caminos no se hubiesen separado,
y que si hubieses podido evitarlo,
es lo que más te hace sufrir.

Porque te dejaste llevar.
Porque no te paraste a comprobar
si te quería,
si era verdad lo que decía.

Ya no sabes si igual vas a Amar.
Te cuesta a alguien querer.
Te cuesta mucho, al ver
que daño te pueden causar.


Acompaña al poema una pequeña dedicatoria “A todas las personas que de verdad han querido a alguien”

Poema – reflexión bastante sobria. Se nota alejada del dolor. Posiblemente, aunque no lo recuerdo con certeza, sería observando el caso de alguien y luego interiorizando esos sentimientos, hacerlos de uno. En cierto modo me gusta por eso, es más parecido a como escribo ahora. Bueno, ahí queda la reflexión.

Fuente imagen: http://darkmentor.blogia.com/