viernes, 24 de enero de 2014

Abre tus pétalos a mí


Abre tus pétalos a mí (28-04-1994)

Por ser mujer, por ser amor;
por ser romántica y la mejor,
más sensible que una canción,
te mereces mi mejor querer.

Luna espiritual en tus ojos,
palabras de inmensa hermosura,
piel de fina textura,
forma de ser encantadora.

Nunca reprimas tu alegría,
nunca reprimas tus sentimientos
pues son lo más bonito del día,
son más bellos que el firmamento.

Aunque mis palabras te puedan gustar
más fuertes son mis sentimientos
que causan en mí tormento
por no saber si te podré amar.

Todos los segundos de mi vida a ti me gustaría entregar,
todos los buenos momentos junto a ti querría vivir
para que así por fin pudieras sentir
que tanto como yo, nadie te podrá amar.

--

Me gustan en especial las cuatro primeras estrofas. Tienen musicalidad y se leen de forma fluida (Si no está mal que yo mismo me lo diga jaja) Bueno, poema dedicado a un antiguo amor que resultó no correspondido. Pero lo dicho en anteriores ocasiones. Si queda un texto como este que pueda gustar ya se sacó algo bueno de todo ello. A parte de la experiencia claro :)

Fuente imagen: http://www.fondos10.net/fondos-de-pantalla-de-paisajes/rosa-roja-5-wallpapers-25896

sábado, 18 de enero de 2014

El gato

Nuevo relato nacido para el taller de relatos. Decir que tomé el mando del Taller de Relatos y ahora lo coordino yo. No tiene más que asegurarme de que siga existiendo y que implica la pérdida de parte de mi tiempo en organizar las cosas. Pero me siento motivado con la escritura y creo que puede merecer la pena. Al menos por un tiempo.

En el presente texto, debo de confesar que me inspiré en un cortometraje que vi hace mucho. De alguna forma permaneció en mi memoria todo este tiempo y ahora reclama salir y darle mi particular visión. Espero que os guste.



El gato (10-01-2014)

La casa estaba fría. El minino se coló por su puertecilla habitual, completamente ajeno a las cintas amarillas y negras de no pasar. Había más polvo del habitual. Y además faltaban la mayoría de los muebles, pero siguió adelante hasta llegar al salón.

Se colaba un poco de luz por los agujeros de las persianas bajadas, y el sonido de los tractores aquí parecía más distante. Olfateó el aire y miró en dirección al rincón. Allí antes había una mecedora, la mecedora de la abuela. Esa mujer, cuya piel era un poco seca y áspera y su cuerpo no tan cálido como la mayoría de los humanos. Era con diferencia la más cariñosa de toda la familia, sobre sus rodillas se podía dormir con total confianza durante horas. Pero en aquel rincón ahora no había nadie.

El gato siguió avanzando y llegó a la cocina. Ahora triste y apagada. Apenas olía ya a ninguno de los manjares que había conseguido degustar. Recordó a la dueña de la casa delante del fregadero, salpicando un poco de agua y mojando sus bigotes. Solía mirarla con cara de súplica, a veces se compadecía y le echada un poco de jamón. Otras veces lo agarraba y le daba un desagradable baño con aquella espuma blanca, pero a parte de eso, siempre lo trató bien. Pero aquella mujer tampoco estaba.

Afuera el sonido de los tractores aumentó, los tubos de escape aumentaban la polución en el exterior. Pero apenas dirigió una mirada en dirección al sonido para luego dirigirse a la pequeña sala de estar. Allí uno de cada siete días, el amo se sentaba en el sofá y miraba con detenimiento unas grandes hojas de papel con un característico olor. Pasar rozándose contra sus piernas y hacerse un ovillo a sus pies del hombre con tan autoritaria voz, solía ser una buena opción. Pero esta habitación también estaba vacía.

La habitación más animada y peligrosa se encontraba al fondo del pasillo. Sus silenciosas patas allí se dirigieron. Miró complacido que aún estaba la litera de los más pequeños de la familia. Los niños eran quienes mayor atención le proporcionaban. Mil y una caricias, aunque también alguna travesura. Tampoco nunca le hicieron daño aunque le asustaran en alguna ocasión. Pero las maderas de las literas estaban desnudas y no había nadie allí jugando.

Algo en el exterior surcó el aire. Una bola pesada golpeó con estrépito contra el muro de la casa, derrumbando parte del tejado. Los trabajadores en pocos minutos la reducirían a escombros. No era sólo una casa, sino un hogar lleno de recuerdos. ¿Y el gato? El gato tampoco estaba allí.

Fuente imagen: http://www.cometamagico.com.ar/gato_negro.htm

sábado, 11 de enero de 2014

Frustración


Frustración (25-03-1994)

Amor, palabra que nunca he logrado entender,
siempre su significado se me ha resistido
y a veces con tanto anhelo he perseguido
que obsesión en mi cabeza ha llegado a ser.

Búsqueda de la satisfacción plena,
lo que siempre me ha faltado,
por lo que tanto he rezado,
sensación que el alma llena.

Amor siempre me ha llevado a la frustración
y no sé donde cometo el error
pues siempre he intentado con fervor
ganarme con sinceridad el corazón.

Sigo sin conocer el significado de Amor
pero creo que poco a poco comprendo
que como llevo tanto sufriendo
no significa más que dolor.

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Bueno… Un mal día lo tiene cualquiera jaja. No es uno de mis poemas favoritos, pero como otros muchos, sirvió para sacarme de dentro malos sentimientos. En general, supongo que uno puede verlo todo negro en un momento dado. Y como negarlo, en aquella época me faltaba madurez y experiencia. Pero ni todo es blanco ni todo es negro, aunque el dolor siempre será dolor.

Fuente imagen: http://fincaelanillao.blogspot.com.es/2012/08/muros-de-piedra-seca-esta-singular.html

domingo, 5 de enero de 2014

El cuaderno

Antes que nada, desearos un feliz año nuevo. De proyectos e ilusiones que lleguen a buen término. No se si he recargado las pilas o las he descargado más ja, ja. Pero aquí estoy con la ilusión de seguir con este blog. Por un lado para seguir en contacto con gente tan entrañable. Por otro para exorcizar mi interior. Y por último como acicate para mi inspiración.

En uno de estos días, el blog ha superado la barrera de las 5000 visitas. Modesta cifra si nos ponemos a comparar, pero estoy agradecido por cada una de ellas (excepto de las mías propias, que deben de ser como la mitad o así jaja). Bueno, en todo caso daros las gracias a todos.

Allá por los inicios del año 1994, me escribía por correo postal con algunas personas. Era el “whasapp” de la época jaja. De este modo, entablé ciertas amistades, y en mi vigésimo aniversario (Que casualidad, estoy justo a punto de doblar esa edad), Diana y Amalia me regalaron un precioso cuaderno en blanco. Tapas duras y hojas de tipo pergamino. Venía con una breve carta que transcribo a continuación:

“03-01-1994

Queremos que con este presente continúes desarrollando tu imaginación de poeta y sea para ti un manuscrito que dejará la posteridad. Aprécialo porque lo hemos elegido con mucha ilusión. Esperamos que nuestra amistad sea tan duradera como las miles de palabras que pueden quedar grabadas en estas páginas. Y que la tinta fluya a través de tus palabras.

Te deseamos mucha felicidad para el año que está comenzando. Con cariño:
Amalia. Diana.”

El cuaderno

En la actualidad al cuaderno solo le quedan 5 páginas en blanco, que por supuesto pienso completar.

En él, no solo hay poemas. También hay pensamientos, inicios de historias, poemas inconclusos. Os pongo una muestra de ello:

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Hubo un ligero bajón de luz. Su cuerpo yacía inerte, sentada, con la cabeza apoyada en la mesa, como durmiendo. Sus labios rosados se fueron tornando de un color más gris, dándole un aspecto angelical. Angelical.

Su mano cogía la pluma con la que había escrito la carta. En la que aún brillaba la húmeda tinta.

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Palabras expresan sentimientos
Palabras expresan amor
Palabras expresan el tormento
Que por ti ha de soportar mi corazón.

No se si debo de hacer
No se si debo decir
Lo que junto a ti puedo sentir
Lo que a ti te puedo amar.

Mucho me cuesta el de mi cabeza poderte echar
Ya que constantemente vienes a mis pensamientos
Y no podría soportar el tormento
De que nuestro Amor no pudiese empezar.

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De lo sublime de la belleza y de la hermosura de los sentimientos, sólo puedes salir tú.