domingo, 23 de marzo de 2014

La salsa de la vida



La salsa de la vida (30-06-1994)

Tú que corres por mis venas,
yo te siento y percibo
en todo ser vivo
y en el que despierto sueña.

Tú das ritmo a mi vida;
tú que vives en la juventud
y llenas de inquietud
a quien te sigue la pista.

Ganas de volar, ganas de soñar,
de mil formas vienes y presentas,
feliz haces que me sienta
cuando contigo consigo soñar.

Haces que mire al horizonte,
que me llene de valentía,
que no me importe si es de noche o de día
y de la realidad me desmonte.

Junto a ti sueño vivir;
por ti no se lo que haría,
eres reto y salsa en la vida,
¡Aventura! Tú me haces sentir.

--

Prometí que la siguiente era más animada y aquí está. No hay mal que cien años dure y aquí está la demostración. Curiosamente fue escrita el mismo día que el anterior poema. Como si el punto de inflexión fuese el mismo día. 

Pero insisto en que prefiero no centrarme en mi, mejor en términos generales jaja. Supongo que el sentimiento expresa el final de una época de estar afligido es el de liberación, un poco de euforia que dan ganas de comerse el mundo. Aunque con 20 años como tenía cuando lo escribí ese sentimiento no es tan difícil de conseguir jaja.


Fuente imagen: http://cuba.pordescubrir.com/lanzan-nueva-modalidad-turistica-llamada-acampada-mochila-hombro.html

viernes, 14 de marzo de 2014

Una noche más




Una noche más 19/11/2013

Se encontraba sola, en casa. La noche era fría, no había nada que hacer, nada por quien hacer la cena. Estas iban a ser sus primeras navidades sin ellos. Trataba de consolarse con lo de… “pero si es como una noche más, una noche cualquiera” Pero no, no lo era.

Le resultaba casi imposible no pensar en los que le faltaban, y en la soledad. Pero sobretodo, los echaba muchísimo de menos. Allá donde estuviesen… ojalá existiese el cielo, pero no pensaba que existiera nada. Si de algún modo vivían era en sus recuerdos. 

Cuantos abrazos que no serán dados, cuanto cariño, cuanto amor. ¿Qué voy a hacer con todo esto ahora? Se decía. Un par de lágrimas comenzaron a surcar sus mejillas, rodaban con tanta fuerza que al llegar a la barbilla cayeron al suelo.

Le costaba horrores mantener el ánimo. Fue hasta la ventana y la abrió, el frío inundó la estancia y llenó sus pulmones. Se abrazó a ella misma y miró al cielo.

Entonces, casualidad o no, una estrella fugaz cruzó el cielo y desapareció. Sonrió tímidamente y volvió a cerrar la ventana. ¿Qué es lo que ellos hubiesen deseado para mí?

Se acercó hasta el teléfono y marcó un número. Permaneció en pié a la espera de que alguien descolgara – Hola… ¿Jake? Soy Sara ¿Sigue el pié lo de la cena de esta noche? – En la garganta se le nudo que hizo que le costara reprimir un sollozo – Genial, nos vemos en un rato.

Seguía un poco amargada, pero respiró hondo y pensó “la vida sigue, hay que hacerse el animo”

--

Siguiente texto extraído de la prueba de los diez minutos. Una historia más sentida, melancólica. Adaptable a las circunstancias por las que más o menos vamos pasando todos en la vida. Como casi siempre un mensaje final, la pizca de esperanza, y es que hay que hacerse el ánimo, la vida sigue.

Fuente imagen: http://intuicionesdelunaazul.blogspot.com.es/2014/03/preludio-en-blanco-y-negro.html

domingo, 9 de marzo de 2014

Tormento



Tormento (30-06-1994)

Sé que debo olvidar,
sé que no debo pensar
que a ti no te podré amar
y que nada he de esperar.

Poco a poco lo consigo,
poco a poco te olvido
y cuando por fin mi vida sigo
vienes y me marcas a fuego vivo.

Pocos seres hay más crueles;
Tú, piedad no tienes,
por delante me paseas las mieles
pero destrozas con garras y dientes.

Yo voy a seguir intentando
y aunque en sueños te siga amando
seguiré con fuerza luchando
porque a mí me estás matando.

--

Ya me da igual si contigo o sin ti,
Lo que quiero es que el tormento pare.
(o tal vez no para porque en realidad no me da igual)

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Poema con una anotación adjunta. Se trataba de la última fase de uno de los desamores. Se vislumbra (ahora con el tiempo) a través de la duda y de la necesidad de la separación total. Y es que como dice el refranero, no hay mal que cien años dure. En otro orden de cosas, se me han juntado varias cosas esta semana (no todas positivas) y he estado un poco ausente de la blogosfera, os pido disculpas. Aunque en realidad, nunca estoy tanto tiempo como me gustaría.

Fuente imagen: http://amorrosta.wordpress.com/2009/11/07/contraluz/p3213748-2/