Entradas

El bloque

Imagen
Fátima es la mujer más mayor del bloque. Regala limones a sus vecinos y siempre tiene un rato para sus charlas. Se nota por sus arrugas que mucho es lo que ha vivido y conoce. El único pero, es que camina ya despacio y tiene problemas de memoria. Teresa es su vecina de enfrente, y por lo tanto, con la que más habla. Buenos días, que calor hace hoy... con ese inicio la conversación puede derivar a cualquier lado. El otro día, la anciana, le contó algo estremecedor a Teresa. Que su nieto Andrés no le dirigía la palabra. Se había puesto a vivir recientemente en el bloque y no le había dicho ni mú. Fátima se lo contó mientras las lágrimas recorrían su cansado rostro. Por lo visto hacía años habían tenido una fuerte discusión con una de sus hijas, y esta en venganza, no le había hablado de ella a sus nietos, el peor castigo que se le puede hacer a un abuelo. Teresa se quedó pensativa, pensó en que no perdía nada en intentar arreglar las cosas. Ni corta ni perezosa, subió para habl...

Fénix

Imagen
Era un chico apocado, introvertido. Tenía tendencia a pasar desapercibido, no hablaba mucho aunque su mente era un hervidero de ideas, de opiniones, de sentimientos. Un chico que tenía todas las papeletas para ser víctima de los abusones de turno, y así era. Eran frecuentes los días con burlas, cachetes y bromas de mal gusto.  Eso no quitaba que soñara despierto con chicas, con las más guapas. Pero más de una vez soñó también que conocía a su escritor favorito, uno extranjero de fama mundial. Su corazón vibraba solo de pensarlo. Un día al terminar uno de aquellos libros, se dio cuenta de que los protagonistas de esas historias se enfrentaban a los terrores más intensos, y a pesar de que no siempre salían airosos, al menos demostraban al malo que no lo iban a tener nada fácil. Decidió enfrentarse a los abusones, él podía ser como uno de esos protagonistas. Tal vez saliera con un ojo morado, pero el otro no se iría de rositas. No tardó en darse la oportunidad, al primer i...

Más ventanas

Imagen
Esta semana he tenido el privilegio de leer uno de mis relatos en la población de Aspe al haber quedado como finalista en su concurso de microrrelatos. Aquí está el culpable: ... En la vida hay muchas ventanas. No nos damos cuenta pero están ahí, a nuestro alrededor, tan solo hay que descorrer la cortina y abrir una.  Subes una montaña, se te abre una ventana. Visitas un país, se abre otra… y así con infinidad de cosas. Todas estas ventanas tienen un poder: Te dan una nueva perspectiva de la vida.  Llegar a viejo debe de ser como vivir en un ático. Con un montón de ventanas abiertas y tras cada una de ellas un paisaje distinto. La vida son ventanas, y al final, tal vez nosotros nos convirtamos en una de ellas.  22/05/2019

Pájaros en la cabeza

Imagen
Allí se hallaba, al final del camino. Delante, se elevaba un terraplén de un metro de altura, y encima un par de líneas paralelas. El sol caía con justicia. Subió el terraplén.  Miró a un lado y al otro, nada. Se sentó, el metal ardía, allí recapacitó. No era un mal sitio, se escuchaban los pájaros, el ligero viento mecía los juncos. El metal comenzó a rechinar, miró a su izquierda, si por allí venía. Miró de nuevo al frente. Pensó en como había llegado a esa situación. En la angustia que sentía en el pecho, la congoja, lo cerrada que tenía la garganta. Y en el corazón… lo peor. Los chirridos se hicieron más intensos, el suelo comenzó a temblar, y unas lágrimas comenzaron a caer por su mejilla. Sonó un silbato, el maquinista ya debía de haberlo visto. Se obligó a no mirar a la izquierda donde una figura iba aumentando su tamaño. Quedaban pocos segundos ya, y se preguntó por última vez cómo terminar con la angustia. Observó unos pájaros volar, eran libres. Y a él ¿Qué le...

Ventanas

Imagen
En mi primera ventana había un pequeño patio, donde se hicieron carreras de caracoles, donde la vecinita desde su ventana me enseñaba una Barbie sin ropa, donde siempre hubo alguna planta. Al lado de esa ventana hice deberes, dibujé, escribí mis primeras historias y jugué… Desde mi segunda ventana había unas vistas fantásticas. Al fondo una montaña que se alzaba al pie del mismo mar y hasta llegar a ella se veía una gran extensión de naranjos, siempre verdes y que regalan su fragancia de azahar en primavera.. Allí Crecieron y jugaron bebés. Se trazaron sueños, algunos se cumplieron y otros se truncaron. Desde la tercera ventana se ve un balcón con flores hermosas y un cielo casi siempre azul. Donde se vivieron tanto momentos de familia muy cercanos, como la independencia en estado puro. Donde todos los momentos tampoco fueron felices y la vida parecía complicarse, pero un lugar que se pudo usar como trampolín para volver a soñar. Ahora me hallo buscando una cuarta ventana, y ...

Horarios

Imagen
El chico se bajó del tren, aún le resultaba extraño viajar con tan poco equipaje. - ¡Usted no debería estar aquí, ha llegado demasiado pronto! - Exclamó el jefe de estación nada más verlo llegar. - ¿Cómo dice? - Su llegada, no estaba programada. ¡Hay cielos! El chico no entendía la turbación del viejo y se quedó allí plantado observando como el hombre sacaba su libretita y se ponía a rebuscar entre las hojas como loco. Parecía que por fin había dado con algo - Veamos... ¿Premio Nobel o cantante de Rock? El chico se relajó, eso lo explicaba todo – Creo que se confunde, mi nombre es Manuel y soy un simple albañil. - ¡Anda, anda! Eso ya lo sé, y yo San Pedro. Me refería a si prefiere reencarnarse en un premio Nobel o en una estrella del rock, hasta que sea su hora. ¡Elija ya, no tenemos toda la eternidad! 04/05/2019 Aquí estoy de nuevo. Septiembre... Un año por delante.

En la arena

Imagen
El niño había ido con su familia a pasar el día en la playa. Cuando las toallas y la sombrilla ya estuvieron desplegadas corrió hasta la orilla y allí se sentó. La arena estaba húmeda y no quemaba. Tras mirar durante unos momentos al horizonte, se dispuso a comenzar con las obras para realizar su habitual castillo. Lo primero un hoyo del que sacar la arena, y que además, podía ser usado como foso si construía el castillo en su interior. Así que comenzó a cavar. No era la primera vez que al hacerlo topaba con algo. Casi siempre la concha de algún molusco, pero en esta ocasión parecía tratarse de algo muy distinto. Era grande y rugoso. Tenía la textura de la madera, pero frágil a la vez pues parecía romperse con facilidad. Miró de reojo a sus padres pues no quería que le sermonearan al grito de que se podía cortar o a saber… y siguió desenterrando aquello. Ya le cabía casi todo el brazo en el agujero cuando topó con un material distinto. Algo frío y metálico… ¿Monedas? ¿Había e...