viernes, 9 de mayo de 2014

Minicuento



Un día en la charca

Esto era un conejo que brincaba por el campo, hacía un día alegre con el sol radiante y la temperatura perfecta. El conejo se acercó a la charca en la que había una rana que croaba – croa croa, croa, croa 

- ¿Por qué croas, rana? – le preguntó el conejo. 

- Para afinar la voz, cuando sea mayor quiero cantar como los pájaros 

- ¿Cómo los pájaros? ¡Pero si eres una rana! ¿Cómo vas a cantar como los pájaros? 

La rana se encogió de hombros y siguió con su croar. El conejo confundido volvió a insistir – Oye ranita, los pájaros cantan como pájaros y las ranas croan como ranas, desde que son chiquitas hasta que son mayores. 

La rana miró mal al conejo con sus ojos saltones - ¿Acaso alguna rana lo intentó antes? Quizás ninguna rana lo ha conseguido porque no lo intentó, y yo quiero ser la primera rana que canta como un pájaro 

El conejo se dio cuenta de que no iba a convencer a la rana y se dispuso a continuar con su camino. Mientras daba saltitos se puso a pensar en cual era su mejor sueño y en porqué no lo había intentado. Porqué… ¿Para que sirven los sueños si no intentas alcanzarlos? Quizás cantar como un pájaro era excesivo, pero seguro que había otros objetivos más al alcance de su pata de conejo.

24/11/2013

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Casi un microretato de lo breve que es. Un pensamiento fugaz plasmado en diez minutos, ni siquiera previamente maquinado. Surge de forma casi espontánea. Algo infantil, pero algo que hace pensar, espero. Feliz fin de semana a mis queridos lectores.

Fuente imagen: http://es.wikipedia.org/wiki/Nen%C3%BAfar

8 comentarios:

  1. Perseguir los sueños y tener ganas de cambiar, esperanza de poder hacerlo e ilusión por intentarlo.. Los animales de tu minihistoria nos enseñan una gran moraleja, ¡enhorabuena! :) tVm*

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    1. ¡Hola Poe!
      No haces unas malas conclusiones, pero me gusta que cada uno haga las suyas. Gracias :*

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  2. ¡Un bonito cuento amigo Roland! gracias por compartirlo :)
    Saludos

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    1. Gracias a ti Hammer por pasar y dejar tu opinión. ¡Saludos amigo!

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  3. Sencillamente encantador tu cuento querido Roland! Me recordo mucho uno que escribiste hace tiempo del pajarito que volaba y volaba hasta cansarse. Me encantan estas historias tan sencillas y tiernas, y con un fondo algo filosofico.
    Un abrazo grandote

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    1. Natalia ^^ Me alegro de que te guste. Supongo que algo tiene de aquella historia, quien sabe, las dos son fábulas y son en plan sencillo. ¡Otro abrazo grande para ti!

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  4. Como la historia de Juan Salvador "gaviota". Sin ese afan de superación no abría progreso, aunque no creo que tu rana lo consiga, tambien hay que reconocer las propias limitaciones.

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    1. Yo tampoco creo que la rana lo consiga, aunque quizá a veces hace falta toparnos con ese contrapunto que nos saque de lo cotidiano. Como bien dejas entrever, la clave está en encontrar la justa medida. Saludos ^^

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