jueves, 1 de junio de 2017

Vecinos



Llevaba unos meses en este piso. No era gran cosa, tenía lo justo, pero al menos era mío. Por fin libre de mis padres. Nadie que me pidiera explicaciones por llegar a las tantas. Donde poder traerme una chica si tenía suerte el sábado. O simplemente devolver agarrado a la taza del WC y pasar así la resaca.

Una de las cosas curiosas, era el tendedero. Surcaba los aires del patio interior. Una cuerda verde, que iba desde la ventana de mi cocina a… la ventana del piso de enfrente. No sabía si era lo normal, pero desde luego no era de mi agrado colgar los gayumbos a la vista de todos. Tampoco podía elegir, era eso o dejarlos mojados en cualquier parte. Así que nada, simplemente esperaba que cada uno fuese a lo suyo, como viene siendo normal en cualquier ciudad que se precie.

Es curioso las cosas que ocurren con lo de tender. A veces se me cae alguna pinza al vacío, de inmediato miro abajo esperando no haberle dado a nadie en la cabeza. Traumatismo por pinza ¿Os lo imagináis? No, es imposible que ocurra algo así, pero mi mente se monta unas películas que no veas.

Hace unas semanas me desaparecieron unos calzoncillos. Estaban tendidos, con dos pinzas como siempre. Cuando fui a recogerlos, simplemente ¡Habían desaparecido! Primero pensé que tal vez una ráfaga de viento ¡¿Pero pinzas y todo?! Eso no podía ser, me hizo sospechar de la vecina de enfrente, con la que comparto cuerda. Pero si era así ¿Por qué no me los había devuelto? Lo que no iba hacer era llamar a su puerta y decirle – Perdona ¿Tienes mis gayumbos? - Seguramente me tomaría por un pervertido o a saber. Bueno, tal vez hayan ido a parar a donde los calcetines desparejados, al Triángulo de las Bermudas, o a un lugar mejor. Tal vez haya un cielo para los calzoncillos. Pobres, seguro que se lo merecen.

Estaba fregando los platos cuando por el rabillo del ojo me pareció ver algo, mi vista se fijó en la ventana de la vecina. No sabía mucho de ella, solo de cruzarnos alguna vez por la escalera. Estaba buena, nada espectacular, pero agradable a la vista y se intuía bajo su ropa un cuerpecillo delgadito pero apetecible. Pero tenía pinta de tener novio. No me preguntéis como lo sé, tal vez un sexto sentido, o simplemente que las tías con carita dulce siempre tienen novio. Lo que si vi bastante bien es que estaba en ropa interior, su piel era blanquita y... joder, como no fijarse.

Entonces se quedó quieta y mirando en mi dirección. Mierda, me ha pillado. Traté de hacerme el despistado y apagué la luz. Aun con el estropajo en la manos de fregar los platos. Me volví a asomar, más que nada para constatar si aún seguía allí o no. Ya no estaba, pero oí la ducha.

Me relajé un poco y volví a los platos. No sé porqué pero seguí a oscuras, con la única luz que entraba por la ventana. Bueno, tal vez si se porqué ¿Para mirarla de nuevo sin que me viese?

Terminé la tarea y fui a secarme las manos, en ese momento vi algo que me dejó con la boca abierta. Allí estaba, de perfil, con una toalla en la cabeza y... ¿¡Nada más!? Sonreí. Me excité pensando en que lo había hecho para que la viera. Una vecina exhibicionista, eso molaba.

Fue solo un instante, pero digno de ser inmortalizado. Al día siguiente me preguntaría si no habría sido todo un sueño. Un sueño que no conseguía quitarme de la cabeza.

Ella... - pinchar aquí -

8 comentarios:

  1. Hola Roland!

    Interesante iniciativa, la de tener los distintos puntos de vista de una misma historia. Da a conocer la diferencia y coincidencia de los personajes, y más siendo fruto de escritores distintos.

    ¡Ha sido estupendo leer ambos!
    *Qm*

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Poe!

      Pues a ver como va la cosa. Por el momento fue enriquecedora la experiencia y estoy muy satisfecho.

      Me alegro de que te guste :*

      Eliminar
  2. Hola :)

    Estoy encantada. Feliz por jugar y tener nuevas y originales experiencias literarias
    espero y deseo que sea el comienzo de una larga convivencia vecinal
    Gracias
    besos !!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Nieves.

      Yo creo que así será. Fue muy fácil entendernos y poner en marcha la experiencia. ¡A por muchas más!

      Besos

      Eliminar
  3. Felicidades por la idea de hacerlo a dos manos, me ha gustado mucho!!

    Saludos =))))

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro de que os guste. Creo que puedo afirmar que esa es la máxima tanto de Nieves como mía. A disfrutar de la lectura.
      Saludos :)

      Eliminar
  4. Una muy buena idea para dos personas creativas y con gran imaginación! Un gusto conocerte Roland Jorge!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esperamos sumar fuerzas. Para aprender mutuamente y por supuesto, disfrutar y que disfrutéis del proceso. El gusto es mío Maria Cristina :)

      Eliminar