domingo, 4 de septiembre de 2016

Solo compañeros



Sus ojos tenían el brillo de las estrellas. Mientras hablaba con él, imaginaba cómo sería estar entre sus brazos. Cómo olería su cuello... Fantaseaba una y mil locuras.

Para él no era más que una compañera. Estaba tan cerca, que para hablarle tenía que inclinar un poco el cuello hacia abajo debido a su altura, ajeno al brillo de esos ojos.

Pero a ella se la veía feliz. Sabía que él, pese a su proximidad física, estaba fuera de su alcance, y cual era el lugar que le correspondía. Este era el mejor momento del día, cuando podía cruzar unas palabras con su amor platónico.

Muchas darían lo que fuera por estar en su lugar. Por rozar apenas su piel. Pero las otras no tenían ni idea de lo duro que resultaba contenerse y ser profesional. Y es que, ser maquilladora de tu actor favorito, no es cualquier cosa.

19/03/2016

Fuente imagen: http://www.mundiario.com/articulo/sociedad/susurrame-oido-sexo-gana-intensidad-todos-sentidos-activos/20131019111611011462.html

4 comentarios:

  1. ¡Hola Roland!

    Qué simpático final de relato, inesperado y sorprendente. Me ha gustado mucho :)

    Siempre es duro esconder los sentimientos, pero claro, en el caso que se presenta más aún ^_^

    ¡Muy buen minirrelato! :)
    *Qm*

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    1. ¡Hola Poe!

      La verdad es que a mi también me gusta, me salió uno de los relatos que me deja buen sabor de boca :*

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  2. Ay Roland... los amores platónicos siempre son complicados de sobrellevar, sobretodo los de andar por casa, esos que no son actores sino fruteros, carniceros o el vecino del quinto... esos son iguales que complicados de sobrellevar y es algo que muy pocas personas se han librado de conocer...

    Muy buen tema el que nos traes hoy.

    Besos!!!

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    1. Hola Nieves. Uys, yo creo que los que comentas son más difíciles si cabe. Gracias por comentar. Besos.

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