domingo, 27 de septiembre de 2015

Días de niñez y gloria



Sus padres, tenían un par de amigos, que tenían sendas casetas de campo. Curiosamente no estaban muy lejos la una de la otra. La una era vieja, oscura y tenebrosa. La otra, diáfana y como a medio acabar. Pero en ambas vivieron grandes días.
Los recuerdos se mezclan como en un relato de terror. Rincones de polvo y arañas. Y aquel enorme pastor alemán. Lleno de babas, olía muy mal pero a su vez el can tenía muy buen olfato. Para el miedo. Uno no sabía si quería jugar o darte un bocado en el hombro. Pero cuando tenía que pasar por su lado le daba pánico.
En las acequias cercanas abundaban las ranas. Era divertido cazarlas, mejor que un video-juego. Un día llenaron un bote entero, consiguieron capturar decenas. Como no les gustaba hacerles daño las liberaron todas juntas en medio de un camino. Para perseguirlas corriendo, con todas las ranas saltando a su alrededor. Fue un momento especial.
Otro día junto con otros amigos, organizaron un partido a rugby, improvisando la mayor parte de las normas. Y a revolcarse por la tierra suelta, arañazos, costras, ensuciar toda la ropa... Cosa impensable hoy en día para con nuestros hijos.
Montar una cabaña también era una buena opción, un lugar secreto en el que sentirse ajeno a todo el mundo y a salvo. O realizar alguna travesura, como abrir las compuertas de las pequeñas acequias, por el simple placer de ver el agua transcurrir y acompañarla a su paso.
Eran otros tiempos, eran otras formas y... a pesar de todo esto, sobrevivieron.
Junio 2015
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Recuerdos contados en tercera persona. Un modo también de ejercitar la memoria. Siempre quedan recuerdos por los rincones, que de algún modo quedan plasmados como fotografías que parecen resaltar en contraste con otros que languidecieron o desaparecieron.
Hoy en día los niños ya no se ensucian de barro, ni juegan en la calle. Como todo tiene cosas buenas y cosas malas. Pero no pretendo justificar ni criticar, quizá si remarcar la evidencia. Y que cada generación tiene su camino que recorrer.

Fuente imagen: http://www.infantilbbcus.com/feliz-dia-mundial-del-medio-ambiente/

4 comentarios:

  1. Sencillamente encantador mi estimado Roland! Lo vi todo clarito!
    Un abrazote

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    1. Gracias Natalia, por todo. Me alegro mucho de que te haya gustado :)
      ¡Un abrazo grande!

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  2. Hola Roland!

    Qué bonitos recuerdos disfrazados de encantador relato ^_^ Ese niño que protagonizó tantas historias, ahora las recuerda con añoranza y cariño, reflejándose en el escrito. Me hace pensar en mis propias aventuras (y travesuras, jaja), esas que la inocencia de la infancia hace parecer tremendas e inabarcables, y la memoria de ser adulto nos recuerda como pequeñeces.

    Para mí, ésos son los pequeños detalles que enriquecen una vida, y la vuelven plena :)

    Enhorabuena po tu relato! Un abrazote, Roland!
    *Qm*

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    1. Hola Poe.

      Me alegro de que te haya gustado y además evocase tus propios recuerdos. No hay que subestimar nuestra propia infancia, fue necesaria para ser lo que somos.

      Gracias a ti y otro abrazo grande :*

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