Adelanto un poco mi entrada ya que estaré ausente este fin de semana. El otro día pensando en este humilde blog tuve un flash y me acordé de un cuento que escribí en EGB, bueno, realmente una fábula, tal y como nos pidió el profesor. También me acordé de una libreta de narraciones que no se si será digna de ser mostrada, ya lo pensaré. Me decidí a pasar a limpio la fábula, hay que tener presentes que la escribí con doce años, es simplona e infantil y bebe de diversas fuentes un tanto obvias. A este relato lo acompañan ciertos recuerdos, como trabajé en la historia, que lo escribí en hojas y luego quemé los bordes para darle aspecto a antiguo o algo así, también lo acompañé de varias ilustraciones. En definitiva que lo trabajé, pero me quedaron rellenar los dibujos para el final y el plazo se me echó tan encima que en la misma clase que me tocaba presentarlo estaba rellenando arbolitos de verde y marrón para poder terminar las ilustraciones. Y el profesor me dio un sopapo e...
jaja.. una entrada muy, muy dulce ;)
ResponderEliminarno sé. hace recordar la pillería de ser travieso que todos alguna vez hemos sido, de hacer lo prohibido.. Y lo del atragantamiento.. ¡qué angustia! Menos mal que la historia acaba con esa simpática moraleja.. Genial, de verdad *Qm*
Si, hay un poco de todo. A mí me gusta el giro macabro de la historia con su “moraleja” :*
EliminarComo dice Poe muy dulce esta entrada y ese sabor se queda en nuestras pupilas :)
ResponderEliminarSaludos!
Se aproximan fechas de dulzura jaja Hay que estar prevenidos ^^
EliminarUna entrada Quiroguiana! Final esperado! Ya decia que tu no eres de los que empalagas jajaja Un abrazote amigo!
ResponderEliminarJajaja Espero no empalagar, aunque esta entrada rebosa azúcar por todas partes. Aunque como la historia… El azúcar también puede ser amargo. ¡Un abrazazo!
EliminarQUise decir "final inesperado" jajaja
EliminarOtro abrazo
Lo imaginé :) Abrazos ^^
EliminarAmarga - aunque dulce- historia. Y me ha hecho recordar que hoy he comprado chocolate milka. Voy a darle un bocadito y espero no atragantarme.
ResponderEliminarJajaja Espero que no, amparo. Buen provecho. El chocolate es para mí también una deliciosa tentación. Eso sí, con moderación :)
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