Adelanto un poco mi entrada ya que estaré ausente este fin de semana. El otro día pensando en este humilde blog tuve un flash y me acordé de un cuento que escribí en EGB, bueno, realmente una fábula, tal y como nos pidió el profesor. También me acordé de una libreta de narraciones que no se si será digna de ser mostrada, ya lo pensaré. Me decidí a pasar a limpio la fábula, hay que tener presentes que la escribí con doce años, es simplona e infantil y bebe de diversas fuentes un tanto obvias. A este relato lo acompañan ciertos recuerdos, como trabajé en la historia, que lo escribí en hojas y luego quemé los bordes para darle aspecto a antiguo o algo así, también lo acompañé de varias ilustraciones. En definitiva que lo trabajé, pero me quedaron rellenar los dibujos para el final y el plazo se me echó tan encima que en la misma clase que me tocaba presentarlo estaba rellenando arbolitos de verde y marrón para poder terminar las ilustraciones. Y el profesor me dio un sopapo e...
¡Hola, Roland!
ResponderEliminarBreve, contundente e impactante.
Ese guión siempre imaginado pero nunca escrito es el que convierte cada vida en la más improvisada película digna de nuestro propio Oscar.
Me ecantó el relato. ¡saludos!
¡Hola Poe!
EliminarSi es breve tiene que remover algo para hacerse de notar jaja
¡Saludos!
Hola Roland
ResponderEliminarEstos capítulos de la vida son los más terribles que se pueden vivir. Los que más miedo dan y los que te sientes más vulnerable.
Siempre se espera que salga bien porque la esperanza es lo último que se pierde y en muchísimas ocasiones se sale de esa tela de araña.
Saludos y feliz semana :)
Hola Nieves.
EliminarLa verdad es que el relato da que pensar.
¡Igualmente!
Desde luego, la vida no es a veces como te la esperas. <Pero lo que resulta insoportable es ver sufrir a tus hijos. Insoportable.
ResponderEliminarLa verdad es que si. Los que somos padres o madres lo sabemos bien.
Eliminar¡Saludos!