domingo, 7 de febrero de 2016

Esperando el metro.


En las horas más turbias de la mañana, cuando el tiempo se fagocita a sí mismo de camino al trabajo o los estudios y todos andan imbuidos en lo cotidiano. Algo sucedió de pronto en la abarrotada estación del metro.

Unos gritos por encima del murmullo general de la gente, y de pronto se hizo el silencio. Un viejo farfullaba enfadado por todo lo alto, mientras arrastraba un carro de la compra.

Por el tono de su voz y el olor que desprendía, no era difícil discernir que había bebido de más. No sólo se hizo el silencio a su alrededor sino también el espacio. Como si nadie quisiera que le salpicase ningún problema.

- ¡Bueno, pues cojo y me tiro a las vías y ya está! - Se oyó alto y claro. Una mujer se acercó al interfono de comunicación y dudó sobre si pulsar el botón o no.

Al final solo uno, un valiente se atrevió a acercarse al causante del alboroto - ¿Pero qué le sucede buen hombre?

El señor lo miró incrédulo, por lo visto no esperaba que alguien fuese a dirigirse a él – ¡Qué esto es un lío! ¡El ascensor no va y yo no ve voy sin mis cosas!

El anónimo valiente miró el carro y asintió – Esta bien, yo le ayudo a subirlo por las escaleras.

La gente se relajó, y otro de los que estaba por allí atento se prestó también a ayudar con el carro. De ese modo la situación se solventó sin percances y todos volvieron a su cotidiano día a día.

07/02/2015

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Creo que voy a escribir unas memorias con las cosas que me pasan y/o me imagino de camino al trabajo jaja. Bueno, esto no fue literal, pero si me serví de un par de hechos, los mezclé en la coctelera y aquí está el resultado :)

Fuente imagen: http://www.elmundo.es/elmundo/2009/06/10/valencia/1244625484.html

4 comentarios:

  1. Hola Roland!

    Buen relato costumbrista, de un suceso que, aunque sea mediante mezcla, muy bien pudo haber sucedido tal cual. La sociedad está bastante deshumanizada en muchos aspectos. Cosas que a veces solo requieren un poco de atención, o de amabilidad por parte de otros, se convierten en un problema gigante para quien los sufre.

    Ojalá mirásemos más a nuestro alrededor, y fuésemos más empáticos con quienes nos rodean!

    Me ha gustado mucho tu pequeño pero estupendo relato :)

    Saludos y abrazos!
    *Qm*

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    1. ¡Hola Poe!

      Tampoco era un crítica en especial, solo... salio así y ya xD

      ¡Saludos y abrazos para ti! :*

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  2. Es lo que llamo el"small kindness" tan importante. Me encanta que recojas momentos de tu vida diaria, los mezcles y nos los sirvas en la copa de Martini jaja
    Un Abrazote

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    1. Jajaja Claro: Mezclado, no agitado jajaja Geniales tus comentarios. Un abrazo grande :)

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